El ala-pivote dejó Detroit para incorporarse a la franquicia de Texas. Firmará un contrato de tres temporadas.

Una de las grandes revelaciones de la temporada 2019-20 fue Christian Wood. El ala-pivote llevaba tres temporadas sin encontrar su rumbo en la NBA. Pasó por Sixers, Hornets, Bucks y Pelicans, pero nunca pudo establecerse.

Sin embargo, se potenció en su arribo a Detroit Pistons. Wood se jugó la última carta, eligiendo quedar por detrás de Blake Griffin y Andre Drummond. Lo que él no esperaba era que el ex Los Ángeles Clippers tenga una lesión en diciembre que lo margine del resto de la campaña. Luego de buenas primeras apariciones, su rol fue creciendo y terminó siendo uno de los jugadores de mayor progreso. Se revalorizó al promediar 13,1 puntos, 6,3 rebotes y 0,9 tapas en 21,4 minutos.

Detroit tenía en claro que lo quería retener, pero todo se complicó una vez que tuvo COVID-19. La franquicia lo anunció cuando esto no era necesario, y en algunos estados es ilegal. Así, la relación se erosionó, dando vía a analizar el mercado en profundidad.

El gerente general de los Pistons, Troy Weaver, quiso retenerlo, pero admitió públicamente que iba a evaluar cada oferta. Wood terminó optando por sumarse a los Houston Rockets a través de un contrato de 27 millones de dólares a cobrar a lo largo de tres temporadas.

Allí tendrá el rol de interno que le carece a Houston. Además, viene de una buena temporada con el triple, en la que promedio un 38,6% de aciertos, lo que favorecerá el spacing para el tándem Westbrook-Harden.