El equipo de Popovich se quedó con el clásico texano por 105-94, quedó séptimo en el oeste y evitó un cruce tempranero con Golden State. El alemán fue reconocido constantemente por el AT&T Center en el último juego de su carrera.

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Si hubiese que escribir un manual de respeto a tu máximo rival, San Antonio podría hacerlo o, al menos, realizar un aporte importante. La ciudad texana se rindió a los pies de Dirk Nowitzki, máximo héroe de su archienemigo, Dallas Mavericks, en el último juego de la carrera del alemán. El reconocimiento fue constante, tanto antes, durante y después del partido.

En cuanto al partido en sí, San Antonio también estableció las bases de las rivalidades: hay que ganar siempre. El equipo de Gregg Popovich, que necesitaba ganar para evitar un cruce con Golden State, estuvo lejos de perdonarle la vida a su rival de turno y se impuso por 105-94 para finalizar séptimo en el este. De esta manera, enfrentará a Denver en la primera ronda.

El dueño de casa llegó a gozar de una ventaja máxima de 22 puntos de la mano de su dupla estelar, integrada por LaMarcus Aldridge (34 tantos y 16 rebotes) y DeMar DeRozan (19-5-4). Luego de una reacción de su rival en el último cuarto, sentenció el partido de la mano de Bryn Forbes (10), quien clavó tres triples en el tramo para evitar una mayor sorpresa.

En cuanto al homenajeado, San Antonio fue permisivo con él y le dio la chance de que selle su paso por la competencia profesional con un doble-doble (20 puntos y 10 rebotes). El alemán se retiró en el medio de una gigante ovación tras el bocinazo final y recibió un video tributo antes de comenzar el partido.