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No fue un camino fácil para LeBron James, pero el jugador logró el objetivo de ser campeón con Los Ángeles Lakers. El alero manifestó que conseguir un título con una franquicia histórica es algo de lo que no se olvidará en el resto de su vida.

LeBron James llegó a Los Ángeles en 2018 con el gran objetivo de poder hacer historia en una de las dos franquicias más grandes que tiene la NBA. Desde el día 1, El Rey habló del orgullo como del privilegio de ser parte de los Lakers, la organización más popular de la NBA que llevaba una gran sequía de campeonatos.

Al igual que para cada equipo que jugó, James no tuvo éxito en su primera temporada, sino que aquella 2018-19 frenó su racha de ocho apariciones consecutivas en finales y de doce campañas al hilo con presencias en los Playoffs.

A casi un año y medio de aquel triste abril del 2019, James tuvo su premio: ser campeón de la NBA por cuarta vez en su carrera. La franquicia hizo un excelente trabajo al reacomodar sus piezas tanto en la gerencia como en el plantel. La llegada de Davis y Vogel fueron fundamentales para establecer la dirección en el equipo, mientras que hubo arribos de jugadores de rol importantes como Dwight Howard, Danny Green y Markieff Morris que permitieron acompañar en esta dirección.

Por esto, a la hora de hablar en conferencia de prensa, James mostró una postura totalmente diferente a la de otros años. Habano en mano, el ya legendario jugador de la NBA demostró una postura totalmente descontracturada, adversa a la que mostró en otros títulos. Tanto él como el resto del equipo hicieron un esfuerzo gigante para atravesar una campaña 2019-20 que estuvo marcada por las críticas, la muerte de Kobe Bryant, la suspensión por el COVID-19 y la vida aislada en la burbuja por más de 90 días.

Sobre el significado de este título, señaló: “Son todos importantes, todos tuvieron sus obstáculos. Todos tienen un significado especial, cosas que viví en el año tanto dentro como fuera de la cancha. Cada vez que pienso en uno pienso en el sacrificio como la dedicación que le puse a mejorar mi juego. Siempre se trató de mejorar para mí y para mis compañeros. Lo mejor es saber el trabajo que hiciste. Vivir y construir a través del proceso”.

No obstante, LeBron admitió que la vida en la burbuja no fue fácil. El mero hecho de tener a su familia lejos de sus días no fue algo fácil: “Esto fue muy exigente y difícil. Estás lejos de tu familia, lejos de ciertas cosas cotidianas que te motivan y te llevan a ser el profesional que sos. Este es uno de los mejores éxitos que tuve en mi carrera. Tuve mis altibajos. Me perdí el primer día de kindergarden (jardín de infantes) de mi hija. Me perdí el 16° cumpleaños de mi hijo, que si tenés hijos sabés lo importante que es ese día. Me perdí el crecimiento de mi hija del medio”.

Por esta vida alejada de los afectos, una de las imágenes que será de las más recordadas post título es la que mostró en las afueras de los vestuarios. En una imagen que demuestra lo que fue este 2020, James estuvo acostado en el piso dialogando con su mamá a través de una videollamada, más precisamente en la aplicación de Face Time de Microsoft. James hasta aprovechó la conferencia para agradecerle a su creador: “Quiero felicitar a Steve Jobs. Sin él, sin su trabajo y sin su visión, todas esas llamadas de Face Time, tan importantes en estos tiempos, hubiesen sido imposibles”.

Desde la llegada de Anthony Davis, James fue prácticamente un hermano para él. La química entre ambos fue vital en la obtención del título, ratificando lo que se preveía: la mejor dupla de las estrellas en la NBA. A la hora del bocinazo final, James celebró en la cancha, pero pasó la mayoría del tiempo al lado del interno, quien se quebró en llanto al conseguir su primer anillo de campeón. Él señaló que su relación con AD es única: «Es algo que no se puede definir, que no tiene palabras para expresarlo y que sólo lo podés sentir. Pero sí puedo decir que nos vemos reflajdos en el otro y queremos que el otro sea mejor. Quiero que él sea mejor que yo, él quiere que yo sea mejor. Me sentí identificado porque fue una reacción similar a la que tuve en 2012. Creo que, como a mí, le va a subir el autoestima y lo va a llevar a ser todavía mejor».

James tiene contrato con los Lakers hasta junio del 2021, con la opción de estirarlo hasta el 2022 si así lo quisiera. Sobre su primer título en la organización angelina, manifestó: “Lo que me dio fe fue que Rob (Pelinka) me dijo que iba a hacer todos los cambios para que esta organización ganadora. Esta es una franquicia única y formar parte es algo único de lo que les hablaré a mis nietos, como ellos a los suyos. Es como jugar para los New York Yankees (béisbol) y ganar. Es como jugar para los Dallas Cowboys o los New England Patriots (fútbol americano) y  ganar. Es como jugar para los Boston Red Sox (béisbol) y ganar. Ser campeón con una franquicia histórica es algo que recordaré durante toda mi vida”.