Anuncios

San Antonio venció a Golden State por 111-105 y sumó su noveno triunfo al hilo gracias a un efectivo juego de media distancia. El par Aldridge-DeRozan fue clave en el festejo del equipo de Popovich.

Aldridge logró un doble-doble en el triunfo texano. Foto: Getty Images.

Una de las noches más felices de San Antonio en la temporada se vivió este lunes en el AT&T Center. El equipo de Gregg Popovich supo dominar a Golden State (47-22) para imponerse por 111-105 y así sumar su noveno triunfo consecutivo, que le permitió cerrar la jornada con el quinto lugar en el oeste gracias a una marca de 42-29.

Si bien fue un partido parejo de principio a fin, el local siempre demostró tener un poco más que su rival a partir de un buen trabajo defensivo para contener a las estrellas rivales, sobre todo a Klay Thompson (14-5-5). Tan sólo Stephen Curry (25 puntos, ocho asistencias, siete rebotes, tres robos y una tapa), a partir de seis triples, pudo causar un real daño al marcaje texano, aunque también le faltó constancia ofensiva (36% de campo; 33% desde lejos).

A la par de su buena labor defensiva, San Antonio supo complementar esto con un certero juego en ataque, sobre todo a la hora de lanzar de media distancia. DeMar DeRozan (26 puntos, nueve rebotes y ocho asistencias) manejó los hilos de la ofensiva, que también tuvo a LaMarcus Aldridge (23 tantos, 13 rebotes y dos tapas) y Rudy Gay (17 unidades, seis rebotes y tres asistencias) como productores destacados.

San Antonio seguirá peleando por asegurar su presencia en los Playoffs el próximo miércoles, cuando reciba al Miami Heat a las 21:30. Por su parte, Golden State no tendrá descanso y viajará a Minnesota para intentar recuperarse este martes desde las 21hs.