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Golden State se impuso por 131-104 a Los Ángeles Clippers en su último partido de local, de fase regular, en el Oracle Arena antes de volver a San Francisco. El triunfo le permitió al equipo de Steve Kerr asegurar el primer puesto de la conferencia del oeste.

Steph Curry fue la figura del encuentro. Foto: Getty Images.

Si bien todavía falta toda la postemporada, Golden State tuvo un momento agridulce en la noche del domingo. En el último partido de local por fase regular de la historia del Oracle Arena, el equipo de Steve Kerr demostró quien manda en casa y superó sin problemas a Los Ángeles Clippers por 131-104 para asegurar el primer puesto del oeste.

Nadie quiso perderse la pseudo-despedida del escenario que la franquicia utilizó por 47 temporadas consecutivas. Mientras el clima fue único en la tribuna, el equipo local, contagiado por el acompañamiento de su gente, sacó a relucir todo su nivel y su gran candidatura al título. Un parcial de 42-18 en el tercer cuarto fue más que suficiente para sentenciar el triunfo antes del bocinazo final.

Stephen Curry fue el líder ofensivo del local con 27 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias, mientras que Draymond Green lo fue en el costado defensivo (10-10-9). Además, también se destacaron los otros veteranos del equipo: Kevin Durant (16-3-7), DeMarcus Cousins (12-9-4) y Klay Thompson (12).

Por su parte, el cuadro angelino mostró la tónica de todo equipo a la hora de enfrentar a este Golden State en un momento inspirado. El equipo de Doc Rivers no estuvo ni cerca de poder proponerle un juego de igual a igual, más allá del buen trabajo del novato Landry Shamet (17 puntos -5/6 en triples-).

Tras el claro triunfo hubo una pequeña ceremonia para despedir al estadio. Steve Kerr habló en la misma y señaló su gratitud a la ciudad por el acompañamiento durante tanto tiempo, aunque también pidió renovar la energía para la postemporada.