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Golden State se aprovechó de las bajas de Lonzo Ball, LeBron James y Rajon Rondo, triturando a los Lakers por 130 a 111, de visitante. Klay Thompson estuvo intratable: 44 puntos y 10-11 en triples.

Foto: Getty Images.

En el Día de Navidad, los Lakers se llevaron puesto a los Warriors en lo que fue el primer enfrentamiento de la fase regular. Rajon Rondo, LeBron James y Lonzo Ball se destacaron en la cancha del último bicampeón.

Pero, a partir de ahí, la suerte del conjunto angelino empezó a torcerse. En ese mismo partido, El Rey (distensión en la ingle) y Rondo (fractura en el dedo anular de la mano derecha) sufrieron distintas lesiones que todavía los mantienen afuera de la acción. Asimismo, se confirmó que Ball padece un esguince de grado tres en el tobillo izquierdo, lo que dejó mal parado al elenco dirigido por Luke Walton, de cara al segundo duelo frente a la franquicia de Oakland.

Con Kevin Durant a la cabeza (diez de sus 20 tantos y tres bloqueos), los de la Bahía encaminaron el resultado en el primer tiempo. Además de haber llevado a cabo su ritmo de juego, impusieron su jerarquía y superioridad desde el arranque, algo que el rival nunca pudo frenar.

Y en el tercer cuarto, Klay Thompson exhibió su show de triples, convirtiendo cuatro de sus diez en los primeros dos minutos y medio. De esta manera, los de Steve Kerr aseguraron la victoria antes de la media hora de partido.

Con este resultado, Golden State cosechó su octavo triunfo consecutivo y sostuvo el primer puesto del Oeste (33-14). Este jueves continuará con la gira de visitante a las 22, cuando se enfrente con Washington. El mismo día pero a las 00.30 (después del miércoles), los Lakers (25-23) volverán a jugar en el Staples Center, esta vez contra Minnesota.