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Los Warriors desplegaron un temible nivel y aplastaron a los Lakers por 108-90. A los dirigidos por Steve Kerr les bastó con un excelente primer cuarto para sentenciar el trámite en Los Ángeles.

Curry fue el autor de la mejor asistencia de la noche. Foto: Getty Images.

La noche del jueves tuvo el final esperado en Los Ángeles. Ante las grandes bajas del dueño de casa, el superequipo de Golden State no tuvo problema alguna para defender su primer puesto del oeste y vencer a los locales Lakers por 108-90. El triunfo le permitió al equipo de Steve Kerr alcanzar una marca de 54-24 para alejarse a dos juegos de Denver (52-26), además de sumar su tercera victoria en fila.

La historia se sentenció rápido en el Staples Center. El quinteto titular de la visita tuvo su mejor momento de la temporada y demostró de lo que es capaz ante un rival que no tuvo respuesta alguna tanto en ataque como defensa. El conjunto angelino falló varios tiros abiertos, mientras que el de Oakland supo encontrar en DeMarcus Cousins (21 puntos y 10 rebotes) a su máximo productor, gracias a los pases de Stephen Curry (siete tantos, diez rebotes y siete asistencias). Por su lado, Kevin Durant acertó tres de sus cuatro intentos lejanos para redondear una actuación de 15 unidades, ocho asistencias y seis rebotes.

A partir de tener la historia sentenciada a cierre del primer cuarto (39-12), el resto del partido tan sólo sirvió para que los dos equipos intenten conseguir respuestas de cara al futuro por parte de sus suplentes. Los Lakers tuvieron puntos interesantes fuertes de dos de sus jugadores formados en la Liga de Desarrollo, Alex Caruso (nueve puntos, seis asistencias y cinco rebotes) y Johnathan Williams (17 tantos y 13 rebotes -seis ofensivos-).

Los Warriors buscarán empezar a sellar su primer lugar en el oeste durante la jornada de este viernes, cuando reciban a los Cleveland Cavaliers a las 23:30. Por su parte, los Lakers se medirán con los Clippers a la misma hora en el último derby angelino de la temporada.