Isolation NBA

Todo lo que querés saber de la NBA en un sólo lugar

Charlotte Hornets: Las primeras respuestas de la transición

La salida de Kemba Walker estaba cantada. El base fue, sin duda alguna, el mejor jugador de la joven historia de los Charlotte Hornets desde su fundación en 2006, pero tras ocho años de resultados insuficientes y de no tener a su equipo en un rumbo claro, su única chance de poder competir en los Playoffs era yéndose de la organización, por más cariño que le tuviese.

Por esto, tomó una decisión lógica, pero no dejó de pensar en los Hornets hasta el último segundo. En vez de simplemente firmar con un nuevo equipo, el base decidió renovar el vínculo para que su salida a los Boston Celtics traiga un resarcimiento mínimo a las arcas de la franquicia que lo vio crecer: Terry Rozier III y un intercambio de picks de segunda ronda del 2020 que favorecerá a Charlotte ya que se quedará con la mejor posicionada.

Su salida trajo todavía más críticas a la franquicia. En este punto de la historia, si consideramos los traspasos de la temporada 2017 hasta julio del 2019, Charlotte también derrochó a jugadores de la talla de Dwight Howard (lo traspasaron a Brooklyn a cambio de Timofey Mozgov), Christian Wood (fue agente libre), Shai Gilgeous-Alexander (Charlotte traspasó sus derechos de Draft a Los Ángeles Clippers a cambio de Miles Bridges y dos elecciones de segunda ronda), Jerian Grant (fue enviado al Orlando Magic a cambio de Bismack Biyombo), Frank Kaminsky (se fue a Phoenix Suns en la última agencia libre) y Jeremy Lamb (partió a Indiana Pacers, en el mismo lapso que Walker y Kaminsky).

En este contexto, todo estaba dado para que sea el peor equipo del este y probablemente de la liga. Sin embargo, la franquicia dejó de buscar respuestas en veteranos sobrepagos -más allá que a Rozier le firmó un vínculo de tres años por 18.9M anuales- y apostó por sus jóvenes, lo que lo llevó a encontrar más respuestas de las que esperaba.

Si se analiza desde la estadística colectiva, Charlotte no funcionó: tuvo el peor ataque de la liga (102,9); el segundo peor ataque cada 100 posesiones (106,3); fue el equipo más lento (95,8 en pace); tuvo el cuarto sistema peor valorado (-6,88); y, si bien cedió 109,6 puntos por juego (12°), tuvo el séptimo peor rating defensivo (113,3); además de ser el equipo menos visto de la campaña.

Sin embargo, a la hora de comparar lo que se esperaba y lo que se consiguió, la perspectiva cambia notablemente. Pese a sus malos números, Charlotte llegó a la suspensión por el Coronavirus con el décimo puesto del este (23-42, a siete partidos del octavo, Orlando Magic), llegó a jugar de igual a igual ante los mejores elencos de la conferencia y, en cierto punto, encontró un quinteto inicial productivo, más allá que el próximo paso será formar una banca más constante, como también fichar a una estrella.

El nuevo tándem perimetral

Devonte Graham y Terry Rozier, los integrantes del dúo de los Hornets. Foto: Swarm and Sting.

Por más desacertado que pareciera, el intercambio entre Kemba Walker y Terry Rozier dejaba al ex Boston como el nuevo base titular. Ante el arribo de P.J. Washington a través del Draft, James Borrego decidió poner al rookie de ala-pivote titular, bajando a Dwayne Bacon a la posición de alero y a Miles Bridges al lugar de escolta, mientras que Cody Zeller se mantuvo siempre como el pivote.

Pese a las bajísimas expectativas, Charlotte tuvo un inicio regular en el que ganó cuatro de sus primeros diez partidos, registrando derrotas ‘lógicas’ ante Lakers, Clippers, Celtics, Pelicans y Sixers, además de una abultada e impensada frente a los Timberwolves.

Durante ese lapso, Borrego se encontró con una grata sorpresa. Devonte Graham, el base que era suplente en la campaña anterior por la presencia de Walker, dio un salto de calidad inesperado. El electo en la 34° posición del Draft 2018 se volvió un productor constante: registró tres dobles-dobles, como también promedió 17,7 puntos, 7,6 asistencias, 3,6 rebotes y 0,9 robos. Además, en la noche del 4 de diciembre, ante Golden State, registró 10 triples para igualar el récord de franquicia.

Desde entonces, Graham subió al quinteto inicial, sólo se perdió dos partidos y se volvió el candidato más inesperado al MIP (Jugador de Mayor Desarrollo). Pese a una leve merma de nivel desde el comienzo de febrero, se mantuvo en un muy buen nivel, promediando 18,2 puntos, 7,5 asistencias y 3,4 rebotes a lo largo de la 2019-20 antes de la suspensión por el Covid-19.

Lo mejor para Borrego fue que esta aparición despertó a Rozier, quien fue colocado definitivamente como escolta. A sus 26 años, dejó de ser un conductor y pudo aprovechar el recurso de moverse sin pelota para desenvolverse como uno de los mejores tiradores de la liga. Más allá de sus 18,0 puntos por encuentro, se volvió el décimo tirador más eficaz de la liga con un 40,7% de efectividad. También, tuvo 32 partidos en los que anotó tres triples como mínimo, mientras que una de sus mejores producciones fue el 9 de marzo del 2020, cuando registró ocho aciertos en 13 intentos para combinar 24 de sus 40 puntos (mejor marca de la carrera) en la derrota ante los Atlanta Hawks.

Considerando que tanto Graham como Malik Monk (10,3 puntos, 2,9 rebotes y 2,1 asistencias) tienen contratos para la 2020-21, el próximo objetivo para la franquicia será encontrar un base suplente. Una opción podría ser Jalen McDaniels (5,6 puntos y 0,8 asistencias en 18,3 rebotes), novato que tuvo tiempo en cancha de manera constante desde febrero por la falta de profundidad dentro del plantel.

La otra podría ser aprovechar los finales de contratos de Bismack Biyombo (17M), Willy Hernangómez (1.6M), además de los de los cortados Marvin Williams (14M) y Michael Kidd-Gilchrist (12.1M) para ir a buscar un base con experiencia. Este tendría que ser capaz de rendir en ambos costados de la cancha, como también tener voz de mando para la segunda línea. Algunas de las opciones más atractivas que presenta la agencia libre son Goran Dragic, Reggie Jackson, Rajon Rondo y D.J. Augustin (tiene pasado en Charlotte Hornets), mientras que dos variantes más realistas serían Brandon Knight y Matthew Dellavedova.

Dos jóvenes que pueden llegar alto

Foto: Charlotte Observer.

Así como Graham fue la mayor respuesta perimetral, P.J. Washington demostró valió la pena pasar dos años en la Universidad de Kentucky. El oriundo de Louisville fue electo con la 12° posición del Draft 2019 y siempre se mostró cómodo a la hora de jugar.

En su primer partido demostró su potencial como también su calidad. Washington acertó siete triples para igualar la mayor marca de cualquier jugador en su primer partido NBA, igualando los números de Donyel Marshall (1994) y Jake Layman (2016). Además, fue uno de los 14 jugadores de la historia que hizo al menos 27 puntos en su primer juego, marca que ostentaron algunos históricos como Wilt Chamberlain, Isiah Thomas, Allen Iverson, Gordan Giricek y Bobby Jackson.

Esto modificó notablemente el plan del gerente general Mitch Kupchak, quien apuntaba a que los novatos pasen bastante tiempo en la NBA G-League. Washington jugó 57 de los 58 partidos que disputó como titular, mientras que no disputó un sólo minuto en la liga de desarrollo. Además, promedió 12,2 puntos (11° entre los rookies) y alcanzó un total de 316 rebotes (5,4 por partido) para ser el mejor debutante en el rubro. Un comienzo para estar en el quinteto ideal de novatos.

Así como Washington fue el ala-pivote titular, Miles Bridges ratificó la decisión de Borrego en la cancha. El alero se supo desenvolver como un buen productor ofensivo, aprovechando su cualidad física para penetrar al aro y castigar en la pintura, dando varias de las mejores volcadas de la temporada. Así, mejoró en los rubros básicos (13,0 puntos, 5,6 rebotes y 1,8 asistencias), aunque tuvo una pequeña merma en los lanzamientos (pasó de un 46,4% a un 42,4% de efectividad), algo lógico de un jugador que pasó de tomar 6,4 a 11,6 lanzamientos por noche.

Por su gran nivel, llegó a participar del Rising Stars Game del 2020, en el que fue la figura del equipo estadounidense para la victoria del equipo estadounidense por 151-131. El alero de los Hornets, que ingresó como suplente, acabó con 20 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 3 robos en 20 minutos para ser el MVP del evento.

No obstante, su punto bajo pasó por la defensa. Así como Bridges dejó varios highlights ofensivos, su marcaje dejó bastante que desear, siendo el peor titular en el rubro de puntos cedidos cada 100 posesiones.

Al igual que en los perimetrales, Charlotte ya tiene un alero/ala-pivote suplente en Dwayne Bacon (5,7 puntos y 2,6 rebotes), por lo que uno de los próximos objetivos será encontrar un alero capaz de aportar en defensa. A diferencia de McDaniels, los hermanos Cody y Caleb Martin tuvieron buenas producciones en la segunda parte de la temporada, mientras que un caso a analizar será un traspaso de Nicolas Batum, quien tiene una opción de jugador de 26M. Algunas opciones para alguno de los dos puestos son: Evan Turner, Maurice Harkless, Thabo Sefolosha y Patrick Patterson.

Un titular para los Hornets

Foto: Sports Ilustrated.

La entidad alternó pivotes durante los últimos siete años. Dwight Howard llegó a promediar un doble-doble por partido, Al Jefferson pudo ser un All-Star o el español Willy Hernangómez mereció su oportunidad ante las lesiones.

La única constancia entre el 2013 y el 2020: Cody Zeller. El formado en la Universidad de Washington está lejos de ser de los mejores internos de la liga, pero es un productor constante en la pintura. A lo largo de la 2019-20 produjo 11,1 puntos y 7,1 rebotes (2,8 rebotes ofensivos) en 23,1 minutos, números que son sólidos para un jugador que debe ser suplente y que no debería cobrar 15.4M en la 2020-21 (más que Jusuf Nurkic, Brook López, DeAndre Jordan, Thomas Bryant, Aron Baynes, Enes Kanter o Jarrett Allen).

Para alegría de la franquicia, Bismack Biyombo, el principal suplente de Zeller (7,4 puntos y 5,8 rebotes en 19,4 minutos), verá el final de su contrato sobrepago de 17M. Por esto, acá Charlotte puede tomar varios caminos: traspasar a Zeller a un equipo en reconstrucción junto a alguna de las elecciones de segunda ronda por un pívot suplente (o titular); traspasar a Zeller por un pívot titular, probablemente sobrepago, y mantener a Biyombo con un contrato menor; o quedarse con Zeller e ir a buscar a un pívot titular.

Algunas opciones (caras) para el puesto serán Hassan Whiteside (difícil), Marc Gasol (imposible ya que querrá competir), Tristan Thompson (el más posible considerando que Cleveland apunta a conservar a Andre Drummond), Aron Baynes (Phoenix querrá mantenerlo), Jakob Poeltl (San Antonio no le ofreció la renovación pese a sus buenos números defensivos), Nerlens Noel y Jahlil Okafor.