Chicago Bulls: tardaron en ganar su batalla

En una temporada caótica, el seis veces campeón de la NBA pareció haber encontrado la paz en marzo. Ahora la franquicia deberá hacer lo mejor para mantener el plantel y reforzarlo pensando en la chance de arrebatarle el cetro del este a Cleveland.

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Rondo, Wade y Butler encontraron la unidad sobre el cierre de la fase regular, mostrando un futuro positivo (Blog de Basket)

Después de un verano de ensueño, Chicago estuvo lejos de tener la temporada deseada. Su fase regular incluyó falta de química, discusiones, golpes bajos a través de la prensa y otras malas situaciones, antes que la gran franquicia logre un sprint que lo depositó en Playoffs, donde tuvo una mejor actuación de lo esperado.

Sabiendo que es una era de superequipos, el conjunto de Illinois apuntó a empezar a armar uno luego de dejar ir a Derrick Rose a Nueva York, pero rápidamente fichar a dos grandes jugadores como Rajon Rondo y Dwyane Wade. Así, el par de perimetrales formó (en los papeles) un interesante backcourt con el alero estrella, Jimmy Butler.

Sin embargo, en el inicio del 2017, Rajon Rondo lindó la salida de la franquicia luego de tener varios entredichos con Fred Hoiberg, el entrenador. Esto le costó la titularidad por varios juegos, en los que Michael Carter-Williams e Isaiah Cannan se repartieron la posición de ‘1’. En el medio del camino, Wade y Butler criticaron la falta de intensidad por parte del resto del equipo, a lo que Rondo respondió por la ausencia de unidad de los líderes.

Cuando llegó marzo, y Chicago parecía despedirse de la temporada con un pésimo resultado, Rondo resurgió para depositar al equipo en Playoffs. El base tuvo un formidable desempeño, logrando dobles-dobles con puntos y asistencias, además de mostrar una cara intimidante en la defensa a partir del marcaje perimetral. Así, le arrebató el octavo puesto a Miami Heat para entrar a la postemporada.

La serie ante Boston parecía que iba a terminar 4-0 a favor de los celtas, pero Chicago sorprendió en el Garden al ganar los primeros dos juegos. Más allá de esto, Rondo se lesionó, Butler no estuvo a la altura de las expectativas y así la despedida fue con un adverso 4-2.

De esta manera, Chicago parece haber ganado su primera batalla: la unidad de equipo. Mientras los dirigentes apuntan a mantener el, ahora sí, prometedor tridente, la franquicia también necesita mejorar en defensa, sobre todo en la pintura. Nikola Mirotic, Anthony Morrow, Michael Carter-Williams, Joffrey Lauvergne, Cristiano Felicio, R.J. Hunter y Thomas Walkup son los jugadores que tienen el futuro incierto, mientras que Wade será dueño de su destino a través de la opción que tiene en su contrato.

La decisión de Wade tendrá un impacto inmediato en el salario general del equipo y con ello la posibilidad de fichar a mejores jugadores u otros de rol. Sin duda alguna, la rotación debe tener un mayor impacto en la próxima campaña.