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La noche que Melo hizo historia en el Madison Square Garden

El alero cumple 36 años este viernes 29 de mayo del 2020. Por esto, recordamos sus 62 puntos, la máxima marca de anotación de un jugador de los Knicks en un partido.

Carmelo Anthony es uno de los mejores tiradores que tuvo la NBA en su historia. El alero cosechó 26314 puntos (20° marca más alta en la NBA) en 1114 partidos, promediando 23,6 puntos por partido (24°).

Así, a sus 36 años, es el jugador con más medallas olímpicas con tres de oro -Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016- y una de bronce -Atenas 2004-. Además, fue electo como candidato al quinteto ideal de novatos en 2004, debió haberle ganado el premio del ROY a LeBron James en 2004 (es el único jugador en la historia en ser electo como jugador del mes en todos los meses y no recibir el galardón), fue electo a diez Juegos de las Estrellas e integró seis quintetos ideales (dos segundos quintetos y cuatro terceros quintetos).

Su mejor noche en la NBA ocurrió el 24 de enero del 2014. En aquella jornada, Melo anotó 62 puntos en la victoria de los Knicks por 125-96 sobre los Bobcats (actuales Hornets). A partir de este goleo, rompió el récord de franquicia de Bernard King de 60 puntos después de 30 años (25/12/1984), como también estableciendo una marca máxima en el Madison Square Garden, dejando atrás los 61 puntos que había registrado Kobe Bryant, para los Lakers, el 2 de febrero del 2009.

El equipo Knickerbocker llegó a aquel encuentro con un récord de 15-27, con una racha de cinco derrotas consecutivas y una marca válida para posicionarse 11° en el este. Del otro lado, Charlotte llevaba un 19-25 que le permitía estar octavo en la conferencia, aunque sin un lesionado Kemba Walker. Además, Charlotte le había ganado a Nueva York por 108-98 en la primera de las cinco caídas en filas del elenco de la Gran Manzana.

Pese a este contexto, Anthony abrió la noche en llamas. Anunciando que sería especial. A lo largo del primer cuarto acertó los seis dobles que intentó, los dos tiros libres con los que contó, mientras que también conectó dos de los cuatro lanzamientos lejanos que tomó. Así, aportó 20 de los 30 puntos de su equipo, que cerró la docena de minutos al frente por 30-21.

Lejos de bajar el ritmo, Melo mantuvo la eficacia durante el segundo cuarto. Nueva York apuntó a aislar a Anthony en el poste medio para que este pueda hacer gala de su tiro ante la férrea marca de Gerald Henderson. A lo largo del tramo cosechó 17 puntos (7/11 de campo), incluyendo un triple desde la mitad de cancha para cerrar la primera mitad con 37 puntos y que su equipo vaya al descanso con un lapidario 64-46.

Al iniciar la segunda mitad, Steve Clifford tomó la decisión de modificar el marcaje de la estrella, poniéndole encima a un especialista como Michael Kidd-Gilchrist. Sin embargo, el sophomore estuvo lejos de afectar su rendimiento: Anthony acertó siete de sus nueve tiros de campo, incluyendo los tres triples que tomó para acumular 19 tantos en el tramo, alcanzando la marca de 56 puntos.

Mike Woodson, el entrenador de los Knicks, decidió iniciar el último cuarto sin tres de sus titulares, pero mantuvo tanto a Carmelo Anthony como a Pablo Prigioni en cancha para que Melo termine de hacer historia. Los primeros cuatro de sus seis puntos en el pasaje llegaron tras dos faltas (una de Cody Zeller y la otra de Bismack Biyombo), lo que le permitió igualar el récord de Bernard King (60) a 9:52 del cierre.

Sin embargo, todavía quedaba la marca de Kobe y Anthony fue a por ella. Con 7:26 en el reloj, el alero recibió un pase de Prigioni, superó el doble marcaje de Jannero Pargo y Anthony Tolliver, encarando hacia el aro para terminar de firmar su noche récord en el Madison Square Garden.

Luego de esta acción, Anthony salió de la cancha y no volvió a ingresar. El alero firmó un doble-doble de 62 puntos (23/35 de campo, 6/11 en triples y 10/10 en tiros libres) y 13 rebotes, además de una valoración de +32 en 38:39.