El adiós previsto

Phil Jackson dejó de ser el presidente de operaciones de los New York Knicks este miércoles. El dueño, Jim Dolan, necesita encontrar el equilibrio en la franquicia más turbulenta de la NBA.

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Los Knicks tomaron la decisión más saludable (NBA).

New York dio el primer paso para cambiar su grotesco rumbo. En la mañana de este miércoles, el miércoles Jim Dolan decidió echar a Phil Jackson, quien era el presidente de operaciones de la franquicia. La situación con uno de los mejores entrenadores de la historia (quizá el mejor) era negativa, de ego y pocas buenas decisiones, por eso la solución pareció la más saludable.

La historia de Jackson con la franquicia inició el pasado 18 de marzo del 2014. Un contrato de cinco años lo ligó a la entidad neoyorquina con la intención de devolverla a la postemporada. El primer movimiento al terminar la campaña 2013-14 fue echar a Mike Woodson (37-45, 9° en el este) y fichar a Derek Fisher, a quien el dirigente tuvo en su plantel exitoso con los Lakers al comienzo del siglo.

A la par, el conjunto dejó ir a Raymond Felton y Tyson Chandler, para traer a Shane Larkin (hoy en España), José Calderón (Atlanta Hawks), Samuel Dalembert (retirado) y Wayne Ellington (Miami Heat). Además, en el Draft 2014, eligió a Cleanthony Early (34°) y Thanasis Antetokounmpo (51°), ambos no están en Nueva York en la actualidad, dejando pasar la chance de fichar a Nikola Jokic (41°) o Jordan Clarkson (46°).

Esos primeros movimientos anticiparon lo que fue un desastroso manejo. La institución nunca salió del fondo del este y hasta estableció un récord de derrotas consecutivas (16) en enero del 2015. A su vez, la temporada 2014-2015 acabó con el peor récord en la historia de la Gran Manzana con 17-65.

El máximo acierto de Jackson llegó en el Draft del 2015. Ante un mar de críticas, eligió a Kristaps Porzingis sobre otros nombres mejores proyectados y el letón dio sus frutos dentro de la cancha (14,3 puntos y 7,3 rebotes en su año como novato).

Sin embargo, con el correr del tiempo, las relaciones en la franquicia llegaron a un estado crucial. Carmelo Anthony, la estrella del equipo, quiere irse por el pésimo ambiente. El mismo Porzingis rompió su relación con Jackson en abril del 2017, generando el deseo de una ilógica venta. Por el otro lado, Derrick Rose, quien llegó en junio del 2016 con la intención de formar parte de un equipo que parecía bueno en los papeles, ya busca un nuevo rumbo por la situación terminal que afrontan los Knickerbockers.

En el comunicado que sacó el club este miércoles por la mañana, Dolan mencionó un acuerdo mutuo con Jackson para su salida. “Estamos evaluando cuál es el mejor movimiento para seguir con un buen liderazgo en la franquicia. No estaré involucrado en las operaciones del equipo. Steve Mills será el encargado de manejar el negocio a corto plazo”, menciona el mensaje emitido. A lo que agrega: “Estoy muy decepcionado por nuestro andar y porque no pudimos conseguir un nuevo título para la ciudad que tanto amo. Los fanáticos de Nueva York se merecen un campeonato. Y es lo que vamos a buscar, porque siempre le vamos a desear lo mejor a la organización”.