El trébol de cuatro hojas acompañó a Boston

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Con la ayuda de un pique milagroso en el aro, Avery Bradley clavó un triple gigantesco para que la visita se imponga en Cleveland 111-108. El equipo de Brad Stevens dio la cara sin Isaiah Thomas para acercarse 2-1 en la serie. LeBron James fue humano: 11 puntos y seis pérdidas.

Después de perder de manera abultada en su casa, y sin Isaiah Thomas, Boston dio una verdadera muestra de carácter este domingo. El equipo de Brad Stevens pisó bien fuerte en Cleveland, sorprendiendo al local con un buen esquema en ambos lados de la cancha para vencer agónicamente por 111-108.

La principal razón del triunfo Celta fue el bajo nivel de LeBron James. Después de diez partidos brillantes, el alero no pudo repetir lo hecho y tuvo una noche ‘humana’: 11 puntos, seis rebotes, misma cantidad de asistencias, pero también de pérdidas durante 45 minutos. Además, tan sólo acertó cuatro de sus trece lanzamientos al aro.

El bajón ofensivo de LeBron, también la falta de certeza desde lejos de Cleveland en la segunda mitad, pasaron por un muchísimo mejor planteo defensivo de Boston. Sin Thomas y con la tempranera lesión de Amir Johnson, Stevens apostó por esquemas más enfocados en la contención, lo cual dio sus frutos.

Un brillante Marcus Smart sacó pecho en un momento caliente. Más allá de ser un joven, asumió el rol de líder todo terreno, anotando 27 puntos, repartiendo siete asistencias, embocando en los momentos claves y defendiendo bien a Kyrie Irving (29).

Si bien el marcaje de Smart fue bueno, Uncle Drew fue el conductor ofensivo del dueño de casa ante el mal pasaje de James. A 10 segundos del final, el base encaró al aro apretado por el reloj de posesión y definió con una exquisita bandeja para poner el juego en tablas en 108.

Sin embargo, en la última, el trébol de cuatro hojas tuvo su efecto en Boston. Después de merecer el triunfo por hacer las cosas mejor, Avery Bradley se vistió de héroe. A 0,1 del final, el ayuda-base conectó un bombazo para el 111-108 que sentenció el juego, más allá de un intento desesperado de cancha a cancha.

Con el triunfo, Boston dio un batacazo. Todo parecía indicar que la serie iba a acabar 4-0, pero sorprendió en la ‘Q’ para cortar la racha de diez triunfos consecutivos en la postemporada. El martes, la historia seguirá en Cleveland (2-1).