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El conjunto angelino se impuso sobre Miami por 106 a 90 y se consagró campeón por primera vez desde 2010. Además, se convirtió en uno de los dos máximos ganadores de la historia (17 títulos).

No pudo ser en el quinto juego, cuando usaron las camisetas negras. Pero en el sexto enfrentamiento pudieron concretar la meta que se propusieron para la campaña 2019-20. Los Ángeles Lakers celebraron una nueva conquista del trofeo Larry O’Brien, después de diez años. Y cerraron de la manera ideal una temporada particular por la partida en enero de una leyenda de la franquicia, Kobe Bryant. Esta estrella resultó la mejor dedicatoria a La Mamba Negra.

Un acierto muy grande tuvo que ver con la inclusión de Alex Caruso en el quinteto inicial. El base ofreció un poco más de solidez defensiva, lo que significó el primer paso para los contragolpes. Diez de los 16 tantos en transiciones rápidas ocurrieron en los primeros 12 minutos. Significó la antesala a un segundo período demoledor.

Es que los dirigidos por Frank Vogel se aprovecharon de un conjunto de Florida exhausto por los inconvenientes físicos y la corta rotación. El Heat tuvo un 34.2% de efectividad en tiros de campo durante la primera parte. Encima, los californianos acertaron la gran mayoría de sus ejecuciones (52.9%), por lo tanto concretaron un parcial letal de 36-16 antes del descanso. No alcanzó la vuelta a la acción de Goran Dragic para emparejar el duelo.

LeBron James celebró a lo grande su partido 260 en los Playoffs (mejor marca de la historia en dicha etapa). El Rey se tomó muy en serio el hecho de tocar el cielo con las manos para evitar un séptimo juego. Esto lo catapultó al premio como MVP de las Finales (cuarto de su carrera), tras sumar el triple-doble número 11 en esta instancia (28 puntos, 14 rebotes y diez asistencias).

En tanto, Rajon Rondo se olvidó de su pasado con los Celtics (y su campeonato en 2008) y ayudó a los Lakers en la misión de alcanzar a sus rivales en la tabla de estrellas de todos los tiempos (17). El base fue una de las grandes figuras del encuentro con 19 unidades (3-4 desde el perímetro), cuatro tableros y cuatro pases gol).

Tampoco hay que olvidarse de Anthony Davis, ya que se mostró muy cómodo a la hora de ocupar el rol de pivote titular (19 tantos, 15 rebotes y dos bloqueos). Por otro lado, Kentavious Caldwell-Pope volvió a estar eficiente en los lanzamientos (17 y dos aciertos detrás del arco), luego de acompañar en los ataques rápidos.