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Ocurrió en el partido en el que los Hawks sorprendieron a los Bucks por 136-135 en OT. Trae Young anotó el tiro ganador.

Foto: USA Today.

El mediodía del domingo se mostró propicio para lanzar desde lejos, o, al menos, eso fue lo que entendieron tanto de los Bucks como de los Hawks en Atlanta. El anterior equipo de Mike Budenholzer y el actual combinaron 116 intentos de triples, una nueva marca en la historia de la NBA. El juego acabó a favor del dueño de casa por 136-135 tras un tiempo suplementario.

Lo más sorprendente del estilo de juego que se dio fue que ninguno de los equipos realmente fue certero. El dueño de casa clavó 22 de sus 61 intentos (36,1%) antes del tiro ganador de Trae Young (12 puntos y 16 asistencias), mientras que la visita sólo anotó 17 de sus 55 lanzamientos (30,9%). Sterling Brown (27-9-3) fue el más destacado de los Bucks con cinco encestes en diez oportunidades.

De los once jugadores que ingresaron a cancha en los Hawks, tan sólo Deyonta Davis (6) no sumó desde lejos. Justin Anderson (24 y 12) acertó en cuatro ocasiones y fue el que más lo hizo en el equipo. A él le siguieron John Collins (23 y 12), Alex Len (23) y Kevin Huerter (9) con tres canastas externas, mientras que Young, Kent Bazemore (6), DeAndre Bembry (16) y Jaylen Adams (8) acertaron en un par de ocasiones. Por su parte, el legendario Vince Carter (9) anotó uno de sus ocho lanzamientos.

En buena medida, la idea y caída de Milwaukee se dio por la falta de sus mejores jugadores. El entrenador optó por guardarlos para el juego del lunes ante los Nets en Brooklyn (20:30) y sólo Brook López (19 -tres triples-) dijo presente del usual quinteto titular, como tampoco jugaron Tony Snell y Nikola Mirotic, dos de los suplentes más efectivos a la hora de tomar lanzamientos externos. Por fuera de Brown y López, D.J. Wilson (12-7-5), Tim Frazier (20-7-15) y George Hill (18) acertaron dos triples, mientras que Bonzie Colson (15 y 16), Ersan Ilyasova (7 y 8) y Pat Connaughton (17 y 12) sumaron uno.

Esto lo aprovechó el local, que supo remontar una desventaja máxima de 23 puntos para igualar la historia en 48 minutos y luego quedarse con su 28° triunfo de la temporada. Atlanta volverá al ruedo del martes, cuando visite a los Spurs en San Antonio desde las 20:30.