Anuncios

Golden State aplastó a Indiana por 112 a 89, de local, y ganó su cuarto partido de los últimos cinco. DeMarcus Cousins se destacó con 19 puntos, 11 rebotes, dos tapas y cuatro asistencias.

Foto: Getty Images.

Los Warriors buscaban el triunfo en su regreso al Oracle Arena, debido a que Denver había ganado su partido. Y vaya que lo consiguieron, imponiendo su ritmo de juego y contando con un enorme desempeño del temible quinteto inicial.

Luego de un primer cuarto con muchas imprecisiones, el último bicampeón obtuvo eficacia en su rápidos avances a partir del segundo período (34-24), con el fin estirar la diferencia. DeMarcus Cousins estuvo en su mejor nivel y dominó el juego interno, anotando 19 unidades, capturando 11 tableros, tapando dos tiros y repartiendo cuatro pases gol. Asimismo, Klay Thompson (18, ocho, uno y cuatro) y Kevin Durant (15, tres, tres y seis) acompañaron con su capacidad para darle rapidez a los avances del local.

Y en el tercer período, el elenco dirigido por Steve Kerr sacó una diferencia más abultada, ya que fue el momento en el que Stephen Curry calibró sus ejecuciones. El base sumó 15 tantos, cinco triples y siete asistencias. También, Andre Iguodala (11 y dos recuperos) y Draymond Green (10, siete rebotes y cinco pases gol) hicieron buenos aportes en ambos costados de la cancha.

De esta manera, Golden State conservó el liderazgo en el Oeste, con un récord de 49-22. Este sábado volverá a jugar en casa a las 21.30, esta vez contra Dallas. En cambio, Indiana (44-29) recibirá este domingo a Denver a las 18.