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Los escoltas fueron intercambiados durante la noche del Draft. El primero de ellos acabó en Los Ángeles Clippers, mientras que el segundo llegó a Brooklyn Nets.

Detroit no fue el ganador del Draft 2020, pero fue el equipo que más se movió a lo largo de la noche. La franquicia de Michigan es consciente que tendrá que iniciar una reconstrucción desde la próxima temporada, por lo que empezó a desarmarse a fines de la pasada campaña y lo continuó durante el miércoles.

La organización tenía originalmente la elección número siete del Draft. El equipo apuntaba a hacerse con Patrick Williams, pero este fue electo por los Chicago Bulls. Lo que no esperaba es tener la chance de contratar a Killian Hayes, base francés de gran paso por el Ratiopharm Ulm de Alemania. Así, pudo conseguir su tan esperado perimetral para la reconstrucción.

Horas antes del Draft, la franquicia tomó el contrato de Trevor Ariza para sumar la 16° elección. La misma era perteneciente a Portland Trail Blazers, pero había sido adquirida por Houston Rockets cuando envió a Robert Covington a la organización de Oregon. El mismo paquete pasó a manos de Detroit, que envió sus dos elecciones (primera y segunda ronda) del Draft 2021.

La 16° elección fue Isaiah Stewart, un ala-pivote que fue campeón del mundo U17 en Rosario, Argentina, en 2018. El oriundo de Rochester fue un excelente jugador interior durante su única temporada en la Universidad de Washington, por lo que será un gran complemento para Christian Wood (si logra retenerlo).

En tanto, durante la selección, obtuvo una tercera elección de primera ronda. La misma era perteneciente a los Brooklyn Nets con la 19° posición, y la franquicia convenció al elenco neoyorquino al realizar un movimiento a tres bandas con Los Ángeles Clippers. El sacrificio fue Luke Kennard, quien acabó en manos angelinas; mientras que Landry Shamet, que venía de pasar la última temporada en la franquicia de california, cayó en la ciudad neoyorquina.

La franquicia ya tenía a un base y un interno, por lo que se inclinó por un alero, Saddiq Bey. El de 21 años llegó a la NBA tras su paso por la Universidad de Villanova, donde se mostró como un gran 3&D (triplero y defensivo).

De esta manera, los Pistons incorporaron un gran conductor, un interior de peso en la pintura y un alero que complementa a ambos. Los de Michigan ahora tendrán dos opciones: traspasar a Blake Griffin y Derrick Rose para seguir buscando jóvenes; o buscar la manera que ambos los acompañen en el crecimiento. Lo primero parece lo más factible, por lo que se espera que el nuevo gerente general, Troy Weaver, siga analizando variantes tras una gran primera intervención.