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Sin Jimmy Butler, Philadelphia dio vuelta el resultado de manera agónica y venció a San Antonio por 122 a 120, de local. Joel Embiid (33 puntos y 19 rebotes) y Ben Simmons (21, diez y quince asistencias) fueron las figuras.

Foto: Getty Images.

Los Spurs parecían tener controlado el encuentro en el Wells Fargo Center, a falta de dos minutos y medio. Gracias a la efectividad de Patty Mills (17 tantos y tres triples) y Marco Belinelli (16 y cuatro), sacaron una diferencia de 120 a 112. Asimismo, DeMar DeRozan (26 y nueve tableros) y Rudy Gay (17 y cuatro) supieron utilizar sus virtudes a la hora de resolver jugadas individuales.

Sin embargo, los Sixers se acordaron de la valentía que les aportaba su incorporación desde noviembre, Jimmy Butler. El alero no jugó por un esguince en la muñeca, pero su presencia en los momentos decisivos contagió a sus compañeros en un duelo clave para no perder de vista a los Pacers.

Ben Simmons lideró la remontada con su rapidez y capacidad para crear los cambios de ritmo en el juego. El base australiano se destacó con 21 unidades, diez rebotes y quince pases gol. También, Joel Embiid brilló con su versatilidad y fortaleza física en la pintura (33 y 19).

En cuanto a los lanzamientos desde el perímetro, J.J. Redick (19 puntos y seis triples) y Landry Shamet (catorce y tres) se encargaron de cubrir ese rubro para el local. Además, el elenco dirigido por Brett Brown no se olvidó de la defensa, que fue clave en el parcial de 10 a 0 que revirtió la historia a su favor. Los especialistas en ese costado fueron Corey Brewer (nueve y dos robos) y Wilson Chandler (seis y dos), quien bloqueó la última bandeja de DeMar DeRozan.

Con este resultado, Philadelphia extendió su récord a 32-15 y se mantuvo cuarto en el Este. Este sábado visitará a Denver a las 23. A las 20, San Antonio (27-22) se medirá con New Orleans, en el Smoothie King Center.