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Kevin Seraphin, a sus 30 años, comunicó que no volverá a competir profesionalmente. El buen interno dejó la actividad a causa de sus lesiones de rodillas.

El peor momento de la carrera de un deportista es el retiro. El ciclo comprende cuatro momentos: el planteo; el análisis de no sentirse apto física y/o mentalmente para competir; la toma de la decisión y el momento de comunicarlo. Todo profesional atraviesa este ciclo, pero todavía es más difícil de afrontar cuando se debe a constantes lesiones y eso es lo que sucedió con Kevin Seraphin.

El pivote francés de 30 años (cumplirá 31 el próximo 7 de diciembre) lo comunicó en este sábado tras doce años de carrera deportiva. El oriundo de Cayena, capital de la Guayana Francesa, ya tenía su carrera en pausa desde diciembre del 2019, cuando recaló en el básquetbol chino, pero decidió decir adiós tras no poder tener continuidad por sus lesiones en las rodillas.

Seraphin llegó a la NBA como un proyecto interesante del Draft 2010. El francés arribó poco antes de sus 21 años con tres años de experiencia en la liga francesa, como también el título y el premio al MVP de la temporada 2009-2010. El europeo fue electo por los Chicago Bulls con la 17° posición de aquel Draft, pero fue transferido a Washington Wizards por Kirk Hinrich y una compensación económica.

El francés fue una pieza importante de la rotación de la franquicia entre 2010 y 2015. Seraphin disputó 325 partidos de fase regular (31 de ellos como titular) como también 10 partidos de Playoffs. No obstante, Washington decidió no conservarlo para la 2015-2016.

Ahí fue cuando el camino de Seraphin en la NBA empezó a caer. El francés partió a Nueva York para sumarse a los Knicks en la temporada 2015-16, pero la franquicia lo utilizó en 48 de los 82 partidos, con un promedio de 11 minutos por partido.

Tras aquel mal trago en la Gran Manzana, Seraphin decidió partir a Indiana para sumarse a unos Pacers que tenían a un joven Myles Turner y un veterano Al Jefferson. El interno inició sus problemas de rodilla en aquel entonces, que sólo le permitieron jugar 49 partidos en los Pacers y los cuatro juegos de la serie de Playoffs ante Cleveland Cavaliers.

Desde entonces, su carrera continuó en Europa y más precisamente en Barcelona. El interno no tuvo la continuidad deseada por sus lesiones, aunque se dio el lujo de ganar dos Copa del Rey (2018 y 2019) antes de partir hacia China. Allí finalizó su carrera en los Xinjiang Flying Tigers.