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El escolta anotó un triple en la última jugada para que el conjunto angelino supere a los Nets en casa por 119-116. El equipo de Doc Rivers remontó una desventaja de diecinueve puntos para sumar su segundo triunfo en fila.

El escolta fue el máximo anotador del local con 25 puntos. Foto: Twitter Oficial de Los Ángeles Clippers

La noche del domingo tuvo un cierre dramático en Los Ángeles. El duelo entre el equipo local, los Clippers, y Brooklyn fue muy atractivo de principio a fin, pero el dueño de casa fue un poco más para imponerse 119-116. Así, sumó su segundo triunfo consecutivo para alcanzar la marca de 41-30 (octavo lugar del oeste), mientras que el conjunto neoyorquino acumuló su tercera derrota en fila (36-36) y marcha séptimo en el este.

El conjunto dirigido por Doc Rivers arrancó el juego con una ofensiva aceptable centrada en la penetración, pero se mostró flojo en defensa a la hora de marcar el movimiento de pelota del elenco de Kenny Atkinson. A través de la distribución de D’Angelo Russell (32 puntos, 10 asistencias, cinco rebotes y un robo), la visita cosechó ocho triples en la primera mitad, siendo cuatro del ex Lakers, a los que se le sumaron los restantes de DeMarre Carroll (22 tantos y siete rebotes), en dos ocasiones, Rodions Kurucs (5) y Joe Harris (12-4-2).

Luego de tomar una ventaja máxima de 19 puntos en el meridiano del segundo cuarto, los Nets se relajaron y le dieron a los Clippers la chance de lograr una racha de 33-9 de la mano de Danilo Gallinari (20 puntos, 11 rebotes, cinco asistencias y un robo), Montrezl Harrell (20 tantos y 10 rebotes) y Landry Shamet (14). Gracias a la buena combinación de ataques a la pintura junto a un mejor marcaje, los locales se fueron al descanso con un favorable 60-55.

Cuando todo parecía indicar que el juego iba a quedar en manos del dueño de casa, la visita volvió a levantar el nivel de la mano del cuarteto Russell-Harris-LeVert-Carroll. El base mostró sus condiciones de estrella para quebrar una defensa que hizo un buen trabajo, pero que no pudo hacer nada a sus buenos lanzamientos. A la par, el tridente de aleros supo aprovechar los costados para golpear tanto desde media como larga distancia. Así, el juego fue al último cuarto con una paridad en 87.

La docena final de minutos fue netamente de rachas. El dueño de casa llegó a liderar por diez puntos en dos tramos del período, como también a estar ocho unidades por delante a falta de sesenta segundos para el cierre. Pero ahí fue cuando la ofensiva del local se secó, dándole a D-Lo la chance de hacer su magia: un triple, seguido por un doble y falta, que luego fue complementada por una asistencia a Jarrett Allen para igualar el partido en 116 a falta de 5,3 en el reloj.

Pero la suerte se decantó del lado angelino en la última jugada del partido. La reposición de costado fue para Gallinari, quien abrió hacia el codo derecho para Lou Williams (25 puntos, seis rebotes y dos asistencias). El escolta, atorado por el reloj y una marca doble, sacó un lanzamiento incómodo que entró limpito en el aro para el 119-116 definitivo.