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Con la postemporada asegurada, @ElDloanding hace un repaso de los rendimientos individuales a cada uno de los jugadores, entrenadores y directivos del mejor equipo de esta temporada en Nueva York.

Foto: SkySports.

Las notas puestas en este artículo son correspondientes a la temporada regular y a las expectativas que se le tenía a cada una de las partes del proyecto.

Glosario:

OBPM: La cantidad de puntos que genera tu equipo a favor/contra contigo atacando en pista.

DBPM: La cantidad de puntos que genera tu equipo a favor/contra contigo defendiendo en pista.

BPM: La diferencia entre ambos dando como resultado lo positivo que eres para tu equipo en pista.

Rondae Hollis-Jefferson (Aprobado: 6)

Promedios: 9 puntos, 5 rebotes, 1,6 asistencias en 21 minutos. 42%TC. 19% 3p. OBPM:-4,2. DBPM: 1,1. BPM: -3,5.

Todos sabemos que él es fanático de los Nets y que no hay alguien que sea más hincha en el plantel, pero la llegada del triple lo perjudicó demasiado, siendo un alero prácticamente penetrador y defensor. Su defensa fue positiva para el equipo (+1,1 con él marcando), pero con horribles decisiones ofensivas (-3,1 con el pista). Empezó muy mal, hasta en una parte marginado de la rotación, aunque Kenny Atkinson terminó contando con él en algunos partidos ocasionales. Será recordado por años su tiro ganador contra Kings para hacer la mayor remontada de la historia de Nets.

Con sus limitaciones, es, sin duda, el más visceral y apasionado del equipo. Es, junto con otros dos que estarán más adelante, que su trabajo fuera de la pista es incluso más importante que el que hace dentro.

Este año finaliza su contrato y si se quiere quedar en el verano deberá trabajar su lanzamiento externo, como también mejorar en su toma de decisiones de manera abismal. Su nota final es un aprobado, aunque digamos que fue arañando.

Treveon Graham (Desaprobado: 3)

Foto: Nets Daily.

Promedios: 5 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia en 20 minutos. 34%TC. 30% en 3p. OBPM: -2,7. DBPM: 0. BPM: -2,7.

Apareció en la segunda parte de la temporada como un experimento de Sean Marks y Kenny Atkinson (solamente jugó 34 partidos). Claramente no funcionó. En teoría era un proyecto de 3D (jugador con triple y buena defensa), eficaz para solucionar los huecos en el marcaje. Pero, no pudo hacer nada de eso. Terminó siendo negativo para el equipo, ya que su defensa fue irrelevante y su aporte ofensivo, tóxico.

En su defensa podemos decir que parte de su rendimiento fue que solía salir, aunque su posición natural sea escolta, como alero e incluso ala-pivot. Jugó muchos minutos por la falta de una mejor solución. Tiene un año más de contrato, no garantizado. No es muy probable que se lo aseguren para la próxima campaña.

Allen Crabbe (Desaprobado: 4)

Foto: Basketball Insiders.

Promedios: 10 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia en 26 minutos. 36% en TC y 38% en 3P. OBPM: -1,9. DBPM: -0,6. BPM: -2,5.

Este año debería haber sido el momento en que Allen se asentara en la liga como un tirador confiable y un defensor estable para ganarse al menos un puesto entre los titulares indiscutidos. En este caso podemos hablar de decepción, ya que todos sus números bajaron respecto de la temporada pasada, algo normal jugando menos minutos, pero si vemos al detalle se convirtió en un peor defensor y su porcentaje de tiros de campo da miedo. Simplemente no fue fiable para realizar jugadas que no sean el catch-and-shoot (atrapar y lanzar), rol del cual no se puede alejar, cosa que si logró Joe Harris, quien le aventajó el puesto de tirador.

Tiene una opción de jugador de 19,5M que probablemente acepte. En cuanto lo haga, se verá en los planes de traspaso de Nets para poder liberar espacio salarial.

Rodions Kurucs (Aprobado: 8)

Foto: Basketball Insiders.

Promedios: 8 puntos, 4 rebotes, 1 asistencia en 20 minutos. 45% en TC y 32% en 3p. OBPM: -2,6. DBPM: 0,6. BPM: -2,4.

Aunque sus promedios sean inferiores a varios de los desaprobados, a su favor se puede decir que es un rookie (jugador de primer año) y más aún, uno elegido en la segunda ronda del Draft. Empezó como una alternativa, pero poco a poco, le robo el lugar a Graham y Hollis-Jefferson.

Todos en Brooklyn saben que Air-Latvia tiene un grandísimo potencial y ven en él una clase de Richard Jefferson moderno: un titular sólido, que puede defender y atacar correctamente , hasta incluso optar algún día por llegar a ser All-Star. A mediados de año, eso sí, choco con la famosa “rookie-wall” y decayó su rendimiento (sobre todos u porcentaje en triples).

A pesar de esto, tuvo grandes actuaciones como contra Celtics (24 puntos, 5-8 desde el perímetro), que le hicieron ganar la confianza de Atkinson. Incluso llegó a formar parte del equipo “Mundo” en el desafío de jugadores de primer y segundo año del fin de semana de las estrellas.

El año que viene su progresión debe seguir y dar un paso al frente. Para la 2019-20, a menos de una gran incorporación que le quite protagonismo, estará seguramente en el quinteto titular.

DeMarre Carroll (Aprobado: 8)

Foto: Getty Images.

Este, junto con otro caso que se verá más adelante, no pondré estadísticas porque me parecen innecesarias y no reflejan ni la mitad de lo que significa en el plantel.

El ex Toronto llegó mediante traspaso a Brooklyn porque su contrato tóxico molestaba los planes de campeonato de los Raptors. Junto con él, llegaron los picks de Kurucs y Musa.

Mr. Everyday es el jugador más querido por sus compañeros, como también el más positivo. Su rol de mentor para el núcleo joven fue fundamental para entender el crecimiento que hubo este año.

Su experiencia en Playoffs, en formar un equipo competitivo, su veteranía en la toma de decisiones fuera y dentro de la cancha lo llevaron a, probablemente, ganarse un contrato (mucho menor, por supuesto) en Brooklyn. Será raro que no firme un contrato de dos años por cinco millones de dólares, o algo símil a esto. Ama Nueva York, su moda y, más aún, se siente cómodo con su rol de veterano.

Shabazz Napier (Desaprobado: 5)

Foto: Nets Daily.

9 puntos, 2,5 asistencias y 2 rebotes en 17 minutos. 38% en TC y 32% en 3p. OBPM: 0,2. DBPM: -1,1. BPM: -0,9.

Era evidente que el puesto de tercer base en un equipo no es para cualquiera, aunque parezca un rol poco importante cumple la función de armar una segunda unidad que en Brooklyn es pareja y poco clara, compartiendo minutos con la titular.

El ex Portaland cumplió a principios de temporada, pero se fue desinflando a base de tomar malas decisiones. Probablemente su peor momento fue cuando tuvo que ser 6º hombre por las lesiones de Dinwiddie y LeVert.

Tiene contrato no-garantizado por un año más. No es un mal jugador, ni totalmente descartable. Cobra muy poquito y podría servir. Se le ve cómodo en Brooklyn.

Jared Dudley (Aprobado: 10)

Foto: Yard Barker.

Usando una frase de José Sáenz de Tejada: Jared Dudley es el Presidente de la Asociación de los Intangibles”.

Su rol, junto con el de Carroll, a pesar de no ser malo dentro de la cancha, es claramente menos primordial que el que cubre en los entrenamientos, en las conferencias, en el vestuario y hasta en los viajes. Es parte fundamental de que todos los jóvenes en Brooklyn vean cómo tiene que ser un veterano y un jugador de NBA: positivo en redes sociales, en los vestuarios, aceptar roles, cambios, traspasos.

Esto no es sólo para los que tengan la suerte de hacer una carrera buena y durar muchos años en la liga. Sino para todos, porque, sobre todas las cosas, si hay un trabajo para resaltar del ex Suns es el labor humano que hace para guiar a los muchachos a ser mejores profesionales.

Finaliza su contrato y es probable que firme de nuevo por el mínimo. Aunque siempre mira de reojo a los equipos de Los Ángeles como posible opción.

Caris LeVert (Aprobado: 8)

Foto: SB Nation.

14 puntos, 4 asistencias y 4 rebotes en 27 minutos. 42% en TC y 30% en 3P OBPM: -0,4. DPBM: 0,1. BPM: -0,3*

*Antes de su lesión: 20 puntos, 4 asistencias y 5 rebotes en 31 minutos. 48% en TC y 33% en 3P.

Apenas pudo jugar 40 partidos. Pero al principio de temporada, antes de su baja por lesión, dejó una sensación muy buena: un gran anotador con pinceladas de organizador dándole descanso a las ofensivas de D’Angelo. Era un firme candidato al juego de las estrellas y al premio de jugador de mayor progreso (MIP).

Por supuesto, sus estadísticas guardan un gran pero: después de la lesión, le costó volver ofensivamente (su defensa nunca flaqueó, es un perro de presa), aunque durante los últimos juegos de la temporada logró estabilizar su tiro y pudo atacar el aro con la confianza de antes.

Todavía tiene un año de contrato de rookie y todavía tiene uno o incluso dos pasos más que dar.

Spencer Dinwiddie (Aprobado: 7)

Foto: NBA E.

17 puntos, 5 asistencias y 2 rebotes en 28 minutos . 45% en TC y 34% en 3P. OBPM: 2. DBPM: -2,2: BPM: -0,2.

Si no fuera por el gran salto de Siakam y del propio D’Angelo, sería otro candidato al premio de jugador más mejorado (¡incluso por segundo año consecutivo!). Alguno hasta se arriesgó, como Charles Barkley, y lo colocó como un posible debutante del juego de las estrellas.

Su mejoría se dio sobre todo en la toma de decisiones y en la confianza. El base, con la cabeza bien amueblada, es el típico jugador revulsivo, que cambia partidos, que pide la pelota cuando ‘quema’ y que cada día tiene más pinta de ser un posible Lou Williams (de nuevo, candidato si no fuera por la temporada de Clippers y su propia lesión).

Su nota quizás debería haber sido mayor, pero el factor de que su renovación en parte deja a Nets sin dos contratos máximos pesa y más aún cuando decayó. Desde que firmó (30M x 3 años, con una opción de jugador en la ultima) bajó su rendimiento y todavía es una cuota pendiente que logre estabilizarse y poder ser el que vimos contra Rockets.

Ed Davis (Aprobado: 8)

Foto: Jason Miller.

6 puntos, 9 rebotes y 1 asistencia en 18 minutos. 62% en TC. OBPM: -1,3. DBPM: 1,7. BPM: 0,4.

El bueno de Ed es probablemente de los mejores pívots no titulares que hay en la liga. Especialista en bloqueos, en defensa, seguro desde el pick-and-roll. Una vez dijo Oberto que Popovich lo describió como: “Su mejor peor jugador”. Davis en Brooklyn es exactamente eso. El que entra a dar faltas, a fajarse, a poner los bloqueos y hacer que el resto se luzca.

Su función en la cancha es positiva (primero en aparecer en este recuento) cosa muy difícil en un equipo que compite con lo justo. Lastimosamente, solo firmó por un año, aunque se ve que disfruta la vida en Brooklyn (a sorpresa de nadie, es amante del boxeo como Hollis-Jefferson). Desde ya, se espera que sea uno de los primeros en renovar porque lo que tiene, lo deja todo.

Joe Harris (Aprobado: 10)

Foto: NBA.

14 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias en 30 minutos. 50% en TC y 47% en 3P (líder en la liga). OBPM: 1,5. DBPM: -0,5. BPM: 0,9.

Líder de la temporada en porcentaje de triples. Ganador del concurso de triples. Un francotirador, ya sea saliendo de cortina, parado o corriendo.

Es, sin duda, una de las grandes sorpresas de la temporada. No solo por su enorme capacidad de tirar desde fuera del arco, que ya sería suficiente para ganarse un puesto de titular en un equipo como Nets, si no que también logró año estabilizar su lanzamiento de media distancia, sus cortes al aro e incluso lo vimos haciendo alguna volcada.

Otro punto a favor, es que pasó de ser un hueco total en la defensa, a ser solamente malo (ventaja que le saca a otros tiradores similares como Korver). Lejos está de ser ese 3-D que tanto se necesita hoy en día, pero todavía tiene quizás un pequeño margen para mejorar ese aspecto.

Firmó contrato este verano y todavía le queda otro más de 8M. No se le ve ni muy arraigado a la ciudad, ni al proyecto. En 2020 los GM se pelearan por tener un jugador como él.

Jarrett Allen (Aprobado: 9)

Foto: Getty Images.

11 puntos, 8 rebotes y 1,5 tapas en 26 minutos. 60% en TC y 14% en 3p. OBPM: -0,5. DBPM: 3,1. BPM: 2,6.

El hombre del afro hizo un gran salto respecto a su anterior temporada. Aun así, se nota que está aún muy verde. Pero tiene solamente 21 años y un mundo por mejorar.

Intentó, sin éxito por ahora, encajar triples desde la esquina (muy común en los pivots actuales) y es su mayor cuenta pendiente para que no lo haga flotar y poder castigar cuando se le hunden en el bloqueo alto.

Todavía tiene dos años más de contrato rookie y está encantado con la ciudad, con el proyecto, con la tranquilidad y la confianza que tiene por parte de sus compañeros, directivos y entrenadores.

Más información: Jarrett Allen, un pívot de los 70 en el 2019.

D’Angelo Russell (Aprobado: 10)

Foto: NBA.com.

21 puntos, 4 rebotes y 7 asistencias en 30 minutos. 44% en TC y 37% en 3P. OBPM: 3,8. DBPM: -0,6. BPM: 3,2.

Angelito tiene a Nueva York en sus manos. Es el deportista más influyente de la capital del mundo (al menos hasta junio). Y le encanta ese rol. Se volvió adicto a las críticas, a los malos comentarios, a los rechazos y los hace propios, su escudo se ha curtido a base de golpes de todos lados.

Como si fuera poco, es el jugador más positivo de Nets en la cancha con un equipo que, a pesar de tener grandes apariciones, no le acompaña por momentos. Logró asentar su manejo de la ofensiva, ir contra corriente en la liga en cuanto a tiros que toma y ritmo de posesiones. Su pick-and-roll es de los mejores de la liga. Ningún halago o estadística será suficiente para explicar el peso que tiene en la franquicia y lo cómodo que está en la ciudad.

Juego de estrellas, post-temporada, uno de los dos en la pelea por el jugador más mejorado. Finaliza contrato este verano. Que firma la renovación por Nets en Las Vegas se paga negativo.

Kenny Atkinson (Aprobado: 9)

Foto: Getty Images.

De la escuela de Budenholzer y Popovich, es de esos entrenadores que sacan lo mejor de sus jugadores.

Con mucho menos que otros equipos que se quedaron en el camino para entrar a Playoffs logró meter a este equipo con muchísimos jugadores rescatados y desechos de otros. Potencio a más no poder a los jugadores que estaban en sus manos.

Fue el mentor principal de D’Angelo esta temporada y supo perfectamente cuando castigarlo (recordada será la vez que le saco por perder un rebote defensivo contra Celtics mientras en ofensiva había hecho un partido casi perfecto) y cuando dejarlo jugar (jugando a partir de la segunda mitad de la temporada casi todos los últimos cuartos).

Aún le quedan cosas por mejorar como ser más flexible con sus rotaciones tan sólidas (ninguno, ni Russell, juega más de 30 minutos) y el poder desarrollar a sus interiores.

Firmo la renovación hace poco y lo tiene más merecido que nadie. Candidato firme al entrenador del año.

Sean Marks (Aprobado: 10/10)

Foto: Nets Daily.

Otro de la escuela de Spurs que llegó a Brooklyn como primera experiencia. A base de lo que se aprendió del caso de Hinkie-76ers, logró hacer una reconstrucción rapidísima a comparación de otros equipos incluso sin picks.

Todo su equipo, sobre todo los scouts, sacaron oro de donde no había ni tierra. Su primera acción como GM fue contratar a Kenny y tras que los dueños de la franquicia decidieran renovarle a Sean, lo primero que hizo fue exactamente lo mismo que en 2016: firmar a Atkinson.

Otros:

Pablo Prigioni, asistente de Kenny (aprobado): Desarrolló una gran relación con sus jugadores, claramente es gran parte del desarrollo ofensivo de los bases y por lo que se ve tiene gran química con D’Angelo, Musa y Harris.

Tiago Spliter, scout de Sean Marks, notable mención: No se sabe bien qué tanta importancia tuvo en la decisión de fichar a Rodions y Musa, pero, sin duda, un jugador internacional siempre amplia el foco.

Dzanan Musa (aprobado): Llegó para jugar, pero las lesiones lo terminaron relegando a la G-League. Aun así se le ve con una gran sonrisa y se nota, desde ya, que la liga le queda chiquitísima, lidera al equipo a las finales y a un posible primer campeonato de la liga de desarrollo.

Alan Williams, Theo Pinson: Grandes jugadores de G-League y los reyes de Bleacher-Report.

Mitch Creek: Emocionante historia. Ojalá siga años más en la NBA.

Tahjere McCall: Felicitaciones por su debut y ojalá encuentre equipo porque puede servir como suplente.

Kenneth Faried: Una lástima que Kenny no supo aprovecharlo del todo. Se le vio muy emocionado por su vuelta a su ciudad natal, nos quedará siempre el “y sí…”