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Boston superó agónicamente a Indiana por 114 a 112, de local, y se ubicó en el cuarto puesto del Este. Kyrie Irving (30 puntos, tres robos y cinco asistencias) se encargó de convertir el doble ganador.

Foto: Getty Images.

Los Celtics habían perdidos los últimos dos encuentros en el TD Garden, y por ende los problemas con la inconsistencia habían vuelto a aparecer. Es por eso que, a pesar de haber clasificado a Playoffs, intentaron reconciliarse con su gente en un duelo determinante por la ventaja de la localía.

El conjunto de Masachussetts venció a un rival directo en su objetivo de cara al cierre de la fase regular. Kyrie Irving lideró al dueño de casa con su manejo del balón, agresividad y jerarquía para resolver un partido muy parejo hasta el final del último cuarto. El base fue la gran figura con 30 tantos (tres aciertos detrás del arco), tres recuperos y cinco pases gol.

Asimismo, el entrenador Brad Stevens acertó con la decisión de incluir en el quinteto inicial a dos internos. Al Horford y Aaron Baynes se impusieron en la pintura sobre Thaddeus Young (18 puntos y nueve rebotes) y Myles Turner (15 y 11), una pareja que se suele destacar por su conexión en dicho sector y la solidez defensiva. El referente dominicano anotó 19, bajó siete y tapó tres lanzamientos, mientras que el australiano sumó 13 y 13.

Otro que cumplió con su rol en la titularidad fue Marcus Smart, quien contagió al dueño de casa con su garra y sacrificio. El escolta colaboró con seis unidades (dos triples), cuatro robos y seis asistencias.

Por último, Jaylen Brown y Gordon Hayward fueron claves por su capacidad anotadora desde la banca. El jugador de tercer año convirtió 16 puntos y el alero, 11.

De esta manera, Boston escaló hasta el cuarto lugar de la Conferencia, con un récord de 45-31. Esta noche visitará a Brooklyn a las 19. Una hora más tarde, Indiana (misma marca) recibirá a Orlando.