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Los dirigidos por Brad Stevens aprovecharon las bajas de los Lakers y pudieron vengarse en Los Ángeles con un 120-107. Kyrie Irving fue la figura de la visita, mientras que LeBron James registró un triple-doble.

El base acabó con 30 puntos. Foto: Getty Images.

La flojísima temporada de los Lakers sumó varios puntos desfavorables durante la jornada de este sábado. Ya sin Lonzo Ball y lejos de la clasificación a los Playoffs, el equipo de Luke Walton perdió a Brandon Ingram por el resto de la temporada a causa de una trombosis venosa profunda. Como si todo esto fuese poco, el equipo angelino no pudo ganar el segundo clásico de la campaña ante Boston Celtics, en su casa (107-120).

A pesar de la limitación de minutos para cuidar su físico, LeBron James (30 puntos, 12 asistencias y 10 rebotes) tuvo una excelente presentación, pero estuvo lejos de torcer el rumbo de un partido que siempre estuvo favorable a la visita. El alemán Moritz Wagner (22 tantos y seis rebotes) también se destacó en la caída del dueño de casa.

El equipo de Brad Stevens fue superior a su archirrival de principio a fin, con una mejor actuación colectiva. La misma fue liderada por Kyrie Irving, máximo anotador del juego (30 puntos) y también clave con siete rebotes y cinco asistencias. Además, el base recibió buenos complementos de Marcus Smart (16), Marcus Morris (16), Gordon Hayward (15), Al Horford (10-8-4) y Terry Rozier (10).

De esta manera, los Celtics esperarán al resultado del domingo entre Pacers y Sixers, en Philadelphia, para saber si escalan al cuarto puesto. Podrán hacerlo si los hombres de Brett Brown son derrotados por los de Nate McMillan, ya que les igualarían la marca (41-26) y tienen la ventaja olímpica por haber ganado los tres juegos que disputaron entre sí. El próximo compromiso de los celtas será el martes a las 00:30 frente a Los Ángeles Clippers.

Por su parte, los Lakers tendrán descanso hasta el martes, día en el que viajarán a Chicago para medirse con los Bulls a las 22hs.