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A pesar de la baja de Kyrie Irving, Boston se las ingenió para vencer cómodamente a Minnesota por 115 a 102, de local. Gordon Hayward se lució con 35 puntos (cuatro triples) y cinco asistencias.

Foto: Getty Images.

Los Celtics arrancaron con el pie derecho la prueba de sostener el nivel de juego sin Kyrie Irving, quien sufrió un rasguño en el ojo izquierdo en el último partido del 2018. Es que Terry Rozier y Marcus Smart supieron reemplazarlo y llevaron adelante la eficaz ofensiva del local para sacar una máxima ventaja de 60 a 40 en el segundo período.

El base (16 tantos, cinco robos y cinco pases gol) aportó su explosividad para darle intensidad a su equipo, tanto en ataque como en defensa. En tanto, el escolta (dos, dos y ocho) mostró inteligencia y garra a la hora de incomodar al rival.

Asimismo, Gordon Hayward tuvo su partido consagratorio después de lo que fue una larga batalla con la escalofriante lesión que sufrió en octubre del 2017. El alero brilló con 25 unidades (cuatro triples) y cinco pases gol. Por otro lado, Al Horford (quince puntos, cinco rebotes y dos tapas) y Marcus Morris (doce) brindaron seguridad en la pintura, contrarrestando los esfuerzos de un Karl-Antony Towns en crecimiento.

Con este resultado, Boston llegó a un récord de 22-15 en la fase regular. Este viernes recibirá a Dallas a las 22. A la misma hora, Minnesota (17-21) se enfrentará con Orlando, en el Target Center.