Boston tuvo un excelente segundo tiempo y se impuso sobre Indiana por 84 a 74, de local. Kyrie Irving, Marcus Morris (20 cada uno) y Jayson Tatum (15) combinaron 55 puntos.

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Foto: Getty Images.

El notorio sacrificio defensivo de los Pacers llegó hasta el cierre del primer tiempo, debido a que se fueron al descanso en ventaja por 45 a 38. Tyreke Evans, Wesley Matthews (ocho tantos cada uno), Cory Joseph (ocho de sus 14) y Domantas Sabonis (seis de sus siete) lideraron a la visita en un pasaje de poco brillo ofensivo.

Sin embargo, Kyrie Irving apareció en el tercer cuarto para darle la calma a los Celtics, que buscaban dejar de lado una fase de regular complicada por la inconsistencia. El base cambió rotundamente la imagen del equipo y le dio, no solo eficacia en ataque, sino también compromiso en defensa, afectada por la baja de Marcus Smart. El campeón con Cleveland en 2016 fue el jugador clave del partido, sumando 20 unidades, cinco tableros, dos robos y siete pases gol.

Asimismo, Marcus Morris colaboró con su agresividad en ambos costados, logrando así que el local cosechara un abultado parcial de 46 a 17 en gran parte de la segunda mitad. El ala-pivote se destacó con 20 puntos (tres triples) y siete rebotes. Otros que realizaron un aporte importante en la arrasadora remontada fueron Jayson Tatum (15, tres aciertos detrás del arco y dos recuperos) y Al Horford (10, 11 tableros y cinco asistencias).

De esta manera, Boston revirtió la historia para iniciar con el pie derecho la postemporada. Este miércoles (20 horas) jugará el segundo encuentro de la serie frente a Indiana, otra vez en el TD Garden.