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Los Celtics llegaron a caer por 17 puntos, pero se impusieron a los Kings por 126-120 gracias a una efectiva segunda mitad. Kyrie Irving y Marcus Morris fueron los mejores del equipo de Brad Stevens.

El base ex Cleveland volvió a ser clave con 31 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias. Foto: Getty Images.

A falta de un mes para los Playoffs, la irregularidad sigue marcando y molestando el andar de los Celtics (42-27) en la temporada. Los dirigidos por Brad Stevens no logran jugar su mejor básquet durante un gran lapso de tiempo, pero cuando lo logran son una de las fuerzas mayores en la NBA. Esto volvió a quedar demostrado este jueves por la noche, cuando los celtas vencieron por 126-120 a los Kings (33-34).

Sacramento incomodó al local en la primera mitad gracias a sus jóvenes. El bahameño Buddy Hield (34 puntos, siete asistencias y cuatro rebotes) demostró porqué es uno de los mejores escoltas de la liga en la actualidad y lideró la carga de un equipo que también contó con buenas performances de DeArron Fox (19 tantos, nueve asistencias y siete rebotes), Harrison Barnes (20-5-4) y Marvin Bagley III (14 unidades y seis rebotes). A través del cuarteto de andar destacado en ataque, combinada con la floja defensa del local, gozó de una ventaja máxima de 17 puntos y se fue al descanso con un 62-56.

Sin embargo, cuando el máximo campeón sacó a relucir su mejor versión, la visita tuvo muchísimos problemas para seguirle la pisada, a pesar del andar parejo en el marcador. El equipo de Dave Joerger no tuvo respuesta para un andar endemoniado de Kyrie Irving (31 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias), como tampoco de Marcus Morris en la pintura (21 tantos y 12 rebotes). Como si esto fuese poco, Jaylen Brown (22) clavó tres triples al hilo en el cierre del tercer cuarto para que el local se ponga al frente.

A partir del 91-89 a falta de 55 segundos en el tercer cuarto, la visita siempre corrió de atrás y tuvo muchísimos problemas defensivos para frenar a un rival en alza. El mismo Brown fue el autor de un fadeaway a poco más de tres minutos para el cierre para poner una ventaja de 13 puntos (118-105), la máxima para el local en el partido. Más allá de una levantada del noveno del oeste, sólo sirvió para maquillar el resultado.