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El nuevo entrenador de los Rockets, Stephen Silas, señaló que le gustaría poder contar con un interno tradicional en el plantel.

Las partidas de Daryl Morey y Mike D’Antoni dan inicio a una nueva etapa en los Houston Rockets. Los texanos perdieron a los dos máximos responsables del micro-ball (jugar con cinco perimetrales) que los puso en semifinales de conferencia del oeste antes de caer ante Los Ángeles Lakers por 4-1.

Stephen Silas fue presentado el jueves por la tarde como nuevo entrenador de los Rockets y habló de su manera de entrenar. El nuevo headcoach señaló que si bien el juego seguirá centrado en el tándem de Westbrook-Harden, acordó con el nuevo gerente general, Rafael Stone, que la franquicia necesita varias opciones de juego.

En la NBA de hoy no puedes jugar sólo de una manera. Hay que tener múltiples maneras de jugar. El small-ball puede ser parte de eso, pero es posible también el tener un hombre grande, un pívot del tipo tradicional que pueda caer hacia el aro, machacar o hacer diferentes cosas ante emparejamientos que puedan ser más tradicionales y mejores», señaló en conferencia de prensa.

El hijo del histórico Paul Silas también señaló que Houston viene de una gran etapa, por lo que no es necesario hacer tantas modificaciones. El objetivo pasará por tener a un equipo con una mayor cantidad de opciones de ataque, que le dé más incertidumbre a la defensa rival.

Ibaka, la mejor opción del mercado

Foto: Getty Images.

La declaración de Stephen Silas deja ver entre líneas que Houston necesita un pivote capaz de golpear en la pintura por su potencia física, pero que no complique el spacing para Westbrook, como lo hacía Clint Capela. Por esto, la mejor opción para el tándem ex Thunder es otro ex Thunder, Serge Ibaka.

El congoleño nacionalizado español tiene 30 años, conoce a ambos jugadores y perdió su lugar en el quinteto inicial de los Toronto Raptors ante el crecimiento de Pascal Siakam. Ibaka ya no es aquel jugador letal en la pintura que vio Oklahoma, pero expandió su juego con un buen tiro exterior. Promedió un 38,5% de efectividad en la 2019-20, con 1,3 aciertos por partido para acompañar sus 15,4 puntos, 8,2 rebotes y 0,8 bloqueos.

El gran problema de Houston a la hora de ir por Ibaka es la falta de espacio salarial. El interior dejó en claro que, pese al reporte de The Athletic, no cobrará cinco millones de dólares la próxima campaña, sino que buscará un vínculo cercano a los 20 millones. De esta manera, Houston deberá hacer traspasos para lograrlo.

El gran candidato a partir es Eric Gordon. El sexto hombre del equipo cobrará 16.8 millones de dólares en la 2020-21, por lo que Houston buscará traspasarlo a algún equipo en reconstrucción que le permita generar el espacio. Para lograrlo, la franquicia texana deberá adosar una elección de primera ronda de Draft, la cual podría ser la propia del 2022 ya que no tiene su actual (Denver Nuggets), mientras que la del 2021 se ve comprometida a un traspaso por el movimiento que generó la llegada de Russell Westbrook.