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La dupla estelar de Wall y Beal no hace una aparición en conjunto desde diciembre del 2018. Las reiteradas lesiones del primero lo privaron de volver para el final de la 2018-19, mientras que tuvo una mínima chance de decir presente en la burbuja para el cierre de la 2019-20. No obstante, Wall priorizó su recuperación total pensando en poder dejar su marca en la próxima temporada.

La organización deberá abonar un total de 70 millones de dólares para poder tener al tándem en cancha, mientras que afrontará un gasto de 83 millones si se le agrega lo que se deberá abonar al cortado CJ Miles. Beal renovó su contrato en la pasada agencia libre hasta junio del 2023, mientras que Wall está comprometido como mínimo hasta el 2022 y con la opción de jugador de cobrar 47.3 millones de cara a la 2022-23.

El proyecto de los Wizards está montado alrededor del par, aunque no se sabe por cuánto tiempo. Si bien la pareja perimetral fue vital en las dos apariciones en semifinales de conferencias del 2015 y 2017. Desde esta última, la franquicia logró un arribo a la postemporada 2018 antes de ser marginada por Toronto Raptors, finalizó 11° en la 2018-19 (32-50) y apareció en la burbuja, pero estuvo lejos de acceder al tramo definitorio (25-47).

Pocas son las similitudes entre aquel 2018 y el 2020. Sin embargo, en una conferencia del este que está en plena reconstrucción, un buen regreso de Wall podría alentar a Washington a volver a decir presente en los Playoffs, lejos de una pelea por ser el campeón de la región.

Jugadores con contrato

Hachimura tuvo un buen primer año en los Wizards. Foto: Getty Images.

Bases: John Wall e Ish Smith.
Escoltas: Bradley Beal y Jerome Robinson.
Aleros: Troy Brown Jr, Isaac Bonga (parcialmente garantizado) y Admiral Schofield.
Ala-pivotes: Rui Hachimura y Moritz Wagner.
Pivotes: Thomas Bryant y Anzejs Pasecnicks.

Agentes libres

Los Wizards deben hacer el esfuerzo necesario para retener a Bertans. Foto: Getty Images.

Davis Bertans: Renovar al letón será la mayor prioridad de la agencia libre. La buena noticia del final del contrato sobrepago de Ian Mahinmi le dará a Washington la chance de mantener al europeo, que aprovechó su salida de San Antonio Spurs para dar uno de los máximos saltos de calidad. 15,4 puntos con un notable 42,4% de efectividad en triples y una media de 3,7 aciertos por partido; Bertans será vital para el spacing a Wall-Beal.

Shabazz Napier: Napier aprovechó la ausencia de Wall para actuar como base titular y demostrar que podría ser una buena opción para la rotación en la temporada 2020-21. A lo largo de los 20 juegos tuvo medias de 11,6 puntos, 3,8 asistencias, 2,4 rebotes y 1,5 robos, demostrando que es el sustituto ideal para Wall, lo que impulsaría a Ish Smith al puesto de escolta.

Ian Mahinmi: Washington firmó a Mahinmi con un contrato de 64 millones de dólares a cobrar en las últimas cuatro temporadas. De esas cuatro campañas, sólo en una superó las 38 apariciones (77 en la 2017-18). El ex Indiana es un buen interno (7,4 puntos, 5,7 rebotes y 1,2 tapas entre sus 38 juegos de la 19-20), pero con claros problemas físicos. Washington debería intentar retenerlo como sustituto principal de Thomas Bryant sólo si el jugador acepta un contrato mínimo de veterano.

Gary Payton II: La franquicia lo firmó para el tramo final de la temporada, pero no demostró un gran nivel: 3,9 puntos, 2,8 rebotes y 1,7 asistencias en 14,9 minutos por encuentro.

Garrison Mathews: Agente restringido. Caso similar al de Gary Payton II, aunque con el plus de haberse mostrado como un buen tirador. 5,4 puntos de media con una efectividad de 41,3% de triples (1,1 aciertos en 2,6 intentos). Para el puesto de tercer escolta es una buena opción.

Jerian Grant: Jugó seis de los ocho partidos en la burbuja y promedió tanto 4,5 puntos como 1,5 asistencias en 13,3 minutos. Su continuidad dependerá estrictamente de lo que haga Washington en el Draft, como también de su comodidad a la hora de firmar un contrato mínimo para ser el tercer base del equipo.

Jarrod Uthoff: El ala-pivote de 27 años la rompió en la G-League con 19,0 puntos, 10,7 rebotes y 1,1 tapas en 34,9 minutos por partido. Apenas jugó tres de los ocho partidos en la burbuja. Washington debería retenerlo.

Draft 2020

Foto: NBA.com

Washington fue el único equipo del este en acceder a la burbuja y no ingresar a los Playoffs. El equipo capitalino terminó con un porcentaje de victorias que debió haberlo colocado décimo, pero la NBA decidió antes del reinicio que los equipos ingresantes no podrían finalizar mejores posicionados para el Draft 2020 que los marginados.

El punto es que el décimo, Charlotte Hornets, registró el mayor salto en la lotería al arrancar proyectado como octavo y finalizar tercero. Por su parte, Washington acabó noveno, por lo que posiblemente no pueda seleccionar a los cuatro mejores del Draft (Anthony Edwards, LaMelo Ball, James Wiseman y -según la mayoría de los Mock Drafts- Killian Hayes).

De esta manera, si no median traspasos, Washington elegirá en relación a lo que hagan los otros equipos. El medio especializado The Athletic deslizó que la franquicia posiblemente vaya por un base considerando que Shabazz Napier pedirá un sueldo mayor al mínimo de veterano. Así, si la proyección cumple con la realidad, la franquicia obtendría los derechos de Tyrese Haliburton (Iowa State), RJ Hampton (estadounidense que jugó en los New Zeland Breakers) o Cole Anthony (Carolina del Norte).

Por el otro lado, los internos Precious Achiuwa (Universidad de Memphis) u Onyeka Okongwu (USC) le darían una cuota de mejora defensiva en pos de mejorar en el peor rubro que tiene el equipo. Uno de ellos junto a Bertans sería una buena opción para la rotación, mientras que Napier, Smith y Bonga podrían tener el balance deseado en el perímetro

Necesidades

Thomas Bryant es el pivote titular de los Wizards. Foto: Getty Images.

Un punto favorable para los Wizards fue que el equipo pudo jugar con sus jóvenes en la burbuja y continuar sumando rodaje. Jugadores como Hachimura, Brown Jr, Robinson, Pasecnicks y Bonga aprovecharon la oportunidad para mostrarse como sólidas opciones para acompañar a veteranos. Si a esas cinco cartas se le suman veteranos que demostraron su valor como Bryant y Smith, como un líder como Beal, se puede decir que la franquicia ya tiene una base sólida sobre la cual construir.

La gran duda pasará por el regreso de John Wall. El base lleva dos años sin jugar, siempre fue un jugador marcado por su condición atlética ya sea para correr la cancha, asistir en transición, robar pelotas en los marcajes del pick-and-roll y hasta colocar alguna otra tapa digna de highlight. Si Wall logra estar físicamente en condiciones, será un condimento importantísimo para equiparar al equipo con los que aspiran a obtener el octavo puesto del este.

No obstante, es probable que Wall no tenga el poderío físico que alguna vez demostró y eso coloque al par en posición de intercambio. El base será muy difícil de intercambiar ya que su salario escalará de los 41 a los 47 millones de dólares, pero Beal es seguido de cerca por varias franquicias que aspiran a conseguir la pieza que les falta para competir por el anillo.

Lo más lógico será ver qué puede lograr el tándem, como también acompañarlo con los jóvenes y los veteranos ya mencionados. Renovar a Bertans como Napier serán dos movimientos importantes de la agencia libre, mientras que usar la novena elección y retener al par Matthews-Uthoff completará el plantel con un nivel digno de ser la incógnita del este.

Cada paso será importante para el gerente general Ernie Grunfeld. Ninguna de las piezas tiene su futuro asegurado, ni siquiera el entrenador, Scott Brooks.