New Orleans aspiraba a ser el equipo que terminó siendo Memphis en la 2019-2020. El traspaso de Anthony Davis a Los Ángeles Lakers le había dado a la franquicia la chance de hacerse con varias elecciones de Draft como jugadores jóvenes prometedores como Ball, Hart e Ingram.

Zion Williamson tuvo una buena temporada, pero tuvo una participación acotada por sus problemas de rodillas. El ala-pivote no pudo jugar hasta el mes de enero por su lesión, mientras que su regreso se dio con minutos limitados para priorizar su recuperación y evitar una lesión que condicione su futuro.

De esta manera, un equipo sin tanto talento presente como New Orleans no pudo estar de la mejor manera en la contienda por el octavo lugar del oeste. El equipo del cuestionado Alvin Gentry (despedido y actual asistente los Sacramento Kings) no tuvo el orden ni la capacidad defensiva para poder competir en el salvaje oeste, lo que lo dejó como el primer equipo relegado de la pelea dentro de la burbuja, el tercero de la conferencia tras Golden State y Minnesota.

Ese será el desafío para Stan Van Gundy, que tomó el lugar de Gentry. El ex Magic y Pistons buscará ordenar como potenciar a la buena base juvenil de los Pelicans, que es de las más prometedoras de la liga en la actualidad.

Jugadores con contrato

Foto: Getty Images.

Bases: Lonzo Ball
Escoltas: Jrue Holiday, J.J. Redick y Nickeil Alexander-Walker.
Aleros: Josh Hart y Darius Miller.
Ala-pivotes: Zion Williamson y Nicolo Melli.
Pivotes: Jaxson Hayes.

Agentes libres

Brandon Ingram: El traspaso favoreció al alero que tuvo una temporada bisagra. Asumió el rol de principal opción ofensiva de lo Pelicans, lo que derivó en promedios de 23,8 puntos, 6,1 rebotes, 4,1 asistencias, 1,0 robos y 0,6 tapas en 33,9 minutos por partido. Será agente libre restringido, y los Pelicans harán el mayor esfuerzo para retenerlo.

Derrick Favors: Fue el buen interno que siempre supo ser con promedios de 9,0 puntos, 9,8 rebotes y 0,9 tapas en 24,4 minutos por partido. Nuevamente es pretendido por el Utah Jazz y todo parece indicar que volverá a la franquicia que lo tuvo en nueve de sus diez temporadas en la NBA.

Jahlil Okafor: Entendiendo que Favors tomará un nuevo rumbo y que Hayes quedará como el pivote titular, los Pelicans tendrán la obligación de retener al ex Sixers. Okafor no brilló, pero fue un buen pivote para la rotación con 8,0 puntos, 4,2 rebotes y 0,7 tapas en 15,6 minutos por partido.

E’Twaun Moore: A los Pelicans les faltó nivel defensivo y eso es lo que justamente aporta Moore desde el banco. El escolta, que también puede jugar de alero, es lo que se conoce como un 3&D, un jugador capaz de ser efectivo en el juego sin balón para encontrar el triple como también un buen defensor. Retenerlo no será una labor fácil, ya que será pretendido por varias franquicias.

Frank Jackson: Los números de Jackson tuvieron una leve caída respecto de la 2018-19, principalmente porque pasó de jugar 19 minutos a tener 13 en cancha. Sin embargo, se mostró como una sólida opción para la segunda unidad a partir de sus penetraciones como también su goleo interior. Firmó 15 producciones en las que superó los 10 puntos y hasta registró 31 en el último juego de la temporada. Será agente restringido.

Kenrich Williams: El alero/ala-pivote promedió 21,3 minutos por partido y tuvo un gran impacto defensivo antes de perderse la segunda mitad de la temporada a partir de su lesión en la espalda. Williams es un gran defensor perimetral, por lo que es un complemento ideal para los Pelicans a la hora del marcaje, pero no tiene impacto alguno en ataque, lo que complica a la hora del spacing ofensivo. New Orleans tiene una oferta de 1.6 millones de dólares por él, la cual le hará y será fácil de retener. Sin embargo, si no desarrolla el triple, probablemente no continúe en el equipo a futuro.

Sindarius Thornwell: El escolta fue firmado para jugar en la burbuja y disputó dos de los ocho partidos. Promedió buenos números (8,0 puntos, 2,0 rebotes, 2,0 asistencias, 0,5 tapas y 0,5 bloqueos en 17,5 minutos). Podría ser una buena opción con un contrato mínimo.

Zylan Cheatham: Jugó apenas cuatro partidos de la temporada. Tuvo un buen desempeño en la G-League, donde promedió 16,2 puntos, 11,6 rebotes y un interesante 52% de campo en 36 partidos con los Eric BayHawks.

Josh Gray: Tuvo un destacado paso por la G-League con 22,5 puntos, 7,3 asistencias, 5,1 rebotes y 2,4 robos. Apenas jugó dos partidos en los Pelicans.

Draft 2020

El análisis profundo de los Pelicans invita a pensar que la franquicia tendrá como quinteto inicial a Ball, Holiday, Ingram (en el caso de retenerlo), Williamson y Hayes. En tanto, el banco tendrá como opciones principales a Hart, Melli y Alexander-Walker, mientras que Redick será una duda porque podría ser utilizado en un traspaso.

Así, las necesidades son, principalmente, dos: un base capaz de conducir a la segunda unidad, como un pivote capaz de generar el impacto defensivo necesario.

Las dos necesidades presentan una realidad similar de cara al Draft 2020. La franquicia, que elegirá 13°, no podrá agarrar a Ball, Hayes o Haliburton para el puesto de conductor, ni a Wiseman u Okongwu para el pivote. De esta manera, se verá obligada a encontrar buenos jugadores fuera de las fijas.

Para el puesto de base, Cole Anthony y RJ Hampton son dos bases con capacidades ofensivas, lo que no favorece a una segunda unidad que ya tiene a Redick como Hart. Así, Kira Lewis Jr es la mejor opción para el puesto por su capacidad atlética marcada por la velocidad, como también por su buena visión del juego. Su punto flaco está en el triple, pero es algo que podrá desarrollar ya que promedió un 36% de efectividad en la Universidad de Alabama.

En cuanto al puesto del pivote, no existen buenas opciones dignas de primera ronda. Por este motivo, una buena opción es fichar a un buen ala-pivote defensivo para que actúe como interno y complemente el goleo de Nicolo Melli. Daniel Oturu sería la mejor opción para el 39° puesto ya que es un muy buen defensor, aunque bajo (2,06 mts) para el puesto de interno, lo que lo hace caer al final de la primera ronda o el comienzo de la segunda.

De no ser Oturu, Zeke Nnaji demostró un potencial de gran defensor en la Universidad de Arizona y es menospreciado por su falta de capacidad atlética como tiro exterior.

Necesidades

El futuro de los Pelicans tendrá un desenlace importante en los próximos meses. La continuidad de Brandon Ingram será vital para haber hecho el esfuerzo necesario en el traspaso de Anthony Davis, mientras que habrá que convencer a Lonzo Ball de continuar en la franquicia en vez de unir fuerzas con su hermano LaMelo.

Si New Orleans logra retener a ambos como potenciar su base juvenil en el Draft, no tendrá que hacer grandes movimientos en una agencia libre que será limitada por el impacto económico de la pandemia por el COVID-19. El objetivo principal será encontrar a un buen defensor perimetral para el puesto de alero, el cual tomará E’Twaun Moore de no encontrar variantes por fuera de la franquicia.

De no poder sostener a los veteranos Holiday y Redick, o hasta perder a Ingram, New Orleans deberá empezar a buscar opciones probadas y cambiar el pick de primera ronda hasta parece una buena opción. La llegada de jugadores veteranos le dará un poco más de comodidad a los jóvenes en su desarrollo.