Los suplentes angelinos combinaron 27 puntos, 14 de los 42 rebotes del equipo y siete de las 25 asistencias. Así, fueron trascendentales en la obtención del cuarto juego, que dejó a los Lakers a un paso del título.

No quedan dudas que LeBron James y Anthony Davis fueron los factores trascendentales en la victoria del martes sobre el Heat por 102-96. El Rey fue la carta clave para destrabar el juego en la ofensiva, mientras que La Ceja hizo un trabajo excepcional en el marcaje a Jimmy Butler para evitar que Miami tenga chances de igualar la serie. Así, la dupla hizo el trabajo más pesado en la obtención del cuarto partido, que le dio una ventaja de 3-1 al equipo de Frank Vogel.

Sin embargo, otro punto trascendental en la victoria fue el aporte de las dos bancas. Por un lado, el Heat cosechó 13 puntos a partir de un 4/18 de campo siendo Kendrick Nunn el máximo anotador de esta segunda línea con seis unidades, aunque también el más impreciso al apenas encajar dos de sus trece intentos. Por su parte, Kelly Olynyk (4) distó de los números que había registrado en los encuentros anteriores, lo que también generó una mayor carga para el quinteto inicial de Spoelstra.

Del otro lado de la cancha, los cuatro suplentes de los Lakers que tuvieron acción combinaron 27 de los 102 puntos, 14 de los 42 rebotes y siete de las 25 asistencias del equipo.

Markieff Morris, que llegó a la noche tras anotar 19 puntos en el tercer juego, fue el más destacado del cuarteto. Si bien su goleo bajó a nueve puntos (2/8 de campo; 2/7 en triples), el ex Wizards aportó una bomba en cada mitad, mientras que hizo un gran trabajo en el marcaje a Jae Crowder (15), como en los cambios defensivos. Tal es así, que jugó 30 de los 48 minutos y tomó el puesto del quinteto inicial para la segunda mitad, desplazando a Dwight Howard al banco.

Rajon Rondo apenas anotó dos puntos, pero acompañó esas unidades con siete rebotes, cinco asistencias y un robo en 28 minutos. El base volvió a ser el conductor de la segunda unidad, mientras que también actuó como respiro de LeBron James cuando coincidieron en cancha. Así, exigió a Herro, generando espacios para los tiradores como para el par James-Davis en su explosión durante el último cuarto.

Alex Caruso terminó con un -5, pero sus siete puntos no indicaron su impacto en defensa. Caruso generó dos pérdidas (una de Jimmy Butler y la restante de Tyler Herro), mientras que apenas le encajaron uno de los cinco seis tiros tomados (0/2 de Herro, 0/1 de Crowder, 0/1 de Nunn y 1/2 de Robinson).

Kyle Kuzma se vio beneficiado por estar acompañado de Morris, lo que le generó espacios y le dio la chance de tomar buenos tiros para demostrar su factor ofensivo. El joven de los Lakers encajó dos triples en cinco intentos, y sumó el único doble que tomó para acabar con nueve puntos en 19 minutos. En defensa no fue el más destacado, pero dejó a sus rivales en un 50% de campo (4/8) y ganó dos rebotes defensivos, por lo que supo acompañar a una estructura defensiva como complementarla.

Así, la segunda unidad de los Lakers demostró que el trabajo hecho en la última agencia libre no fue menor. La llegada de Anthony Davis se vio bien acompañada por jugadores con contratos bajos de gran rendimiento en instancias definitivas. Por ellos, los angelinos también quedaron a un paso del 17° título en su historia.