El ex Warriors aparecerá como una de las opciones en el banco para el Miami Heat. Su principal objetivo volverá a ser el mismo: defender a LeBron James.

Miami hizo un trabajo exhaustivo para hacerse con los servicios de Andre Iguodala. El alero pagó los platos rotos de la salida de Kevin Durant en el sign-and-trade que generó el paso fugaz de D’Angelo Russell a cambio de un contrato máximo. Golden State se lo dio, por lo que necesitó deshacerse de Iggy, quien fue enviado a Memphis Grizzlies junto a un pick de Draft a cambio de los servicios de Julian Washburn.

Sin embargo, Iguodala jamás jugó para los Grizzlies. El alero se negó rotundamente a formar parte del equipo, buscando una recisión de contrato o traspaso. La dirigencia de Memphis estuvo lejos de darle una salida rápida, sino que esperó hasta el último momento para poder concretar un traspaso que le de piezas a cambio.

Finalmente, tras negociaciones que no llegaron a buen puerto con varias franquicias, el ex Golden State recayó en Miami en un traspaso a tres bandas. La franquicia debió entregar al joven Justise Winslow junto a Dion Waiters (cortado, que luego se sumó a Lakers) y James Johnson (Minnesota Timberwolves), aunque a la par de Iguodala obtuvo a Jae Crowder y Solomon Hill.

Aquel movimiento terminó de potenciar a un Heat que ya daba buenas señales a comienzo de temporada. El equipo de Spoelstra sumó la experiencia necesaria para acompañar a los diamantes jóvenes de Kendrick Nunn, Duncan Robinson y Tyler Herro, además de dos buenos defensores para complementar el fuego ofensivo del tridente.

Miami tuvo que esperar

Foto: AP.

La mala noticia de aquel traspaso fue la falta de ritmo de Iguodala. El alero había estado entrenando desde el movimiento de Warriors a Grizzlies, pero estaba sin tiempo de juego, algo que se siente cuando un jugador tiene casi 37 años y 16 temporadas disputadas.

Iguodala estuvo lejos de cumplir las expectativas durante la fase regular (4,6 puntos, 3,7 rebotes y 2,4 asistencias), mientras que tardó en hacer sentir su experiencia en los Playoffs.

Pero, lo mejor se pudo observar en la serie ante los Boston Celtics. El alero fue un buen defensor para una segunda línea marcada por el goleo de Herro como Olynyk, mientras que firmó una producción de 15 puntos con un 4/4 en triples durante el sexto juego de la definición del este. Así, demostró que está listo para tener un rol importante en las finales desde el banco.

El ‘único’ con experiencia

El valor de Iguodala no pasa únicamente por ser un buen jugador defensivo como productivo en la ofensiva. Iggy es uno de los dos jugadores en el plantel de Erik Spoelstra con experiencia en finales -el otro es Udonis Haslem-, aunque, a diferencia del ala-pivote, es el único que forma parte de la rotación.

A sus 40 años, Haslem apenas disputó cuatro partidos de la fase regular y jamás ingresó a la cancha durante los Playoffs. El campeón en 2006, 2012 y 2013 es prácticamente un mentor de los jugadores jóvenes que trabaja a la par del cuerpo técnico pese a formar parte del plantel.

De esta manera, Iguodala jugará un rol fundamental en la conducción de la segunda línea inexperta. El jugador tendrá la dura tarea de emparejarse con LeBron James en los lapsos en los que Jimmy Butler salga de la cancha, algo a lo que supo responder en 2015 y le valió el MVP de las finales.

A lo largo de su carrera, Iguodala cosechó tres anillos en cinco definiciones, como también integró el histórico ‘quinteto de la muerte’ de los Warriors. El mismo lo formaba con Stephen Curry, Klay Thompson, Kevin Durant y Draymond Green.