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Un grupo de personas frenó un micro de la prensa en el parque temático, aunque fuera de la burbuja. El mismo pidió una mayor visibilización del asesinato de Salaythis Melvin.

La noche del sábado había llegado a su fin después de la victoria de Los Ángeles Lakers sobre los Houston Rockets por 119-96. Gracias a este resultado, el combinado angelino pudo avanzar a las finales de conferencia del 2010. A la par, como tiene estipulado el protocolo de la NBA, el combinado texano debía abandonar la burbuja en las siguientes horas.

Luego de la jornada de trabajo, un grupo de la prensa iba hacia sus respectivos hoteles fuera de la burbuja, aunque reservados únicamente para ellos. Sin embargo, nadie esperaba lo que sucedió en el camino.

Tim Reynolds fue el primero en señalar que el autobús estuvo parado durante varios minutos por un grupo de protestantes dentro de Disney. Un grupo de aproximadamente treinta personas frenó a los dos micros de los periodistas con letreros, cánticos y megáfonos.

La movilización pedía justicia por Salaythis Melvin, un joven negro de 22 años que fue asesinado en Orange County por la policía, a 15 millas de la burbuja de la NBA. La familia del acusado expresó que fue asesinado pese a no presentar resistencia; la fuerza armada contrapuso que Melvin estaba armado.

El pedido del grupo de protestantes no estaba orientado hacia la prensa, sino hacia los jugadores como la falta de visibilidad del caso en la NBA, como sí sucedió con Breonna Taylor, George Floyd y Jacob Blake. El grupo gritó por LeBron James, Russell Westbrook, James Harden y Anthony Davis, pensando que el micro era alguno de los jugadores.

Luego de algunos tensos minutos, el grupo abrió paso para que los medios puedan entrar a sus respectivos hoteles.